Imagínate si hubiera mostrado este nivel de indignación con los femicidios de Agostina y Dulce. Qué asco me da el tiempo en el que estamos viviendo. Todo está rancio.
-Hace cuanto estas esperando el colectivo?
+EL GOBIERNO ES UNA MIERDA
-En que sentido lo dice?
+HAY QUE MATARLOS A TODOS
-No le parece un poco drástico?
+A TODOS, NO SIRVEN
JAJKAJAJAJAJAJ NO SE ENTENDIÓ LO QUE DIJO ESTE CHAD
Ché, qué bien está Delfina Chaves en "Máxima".
Los dos minutos frente a su espejo, ensayando una sonrisa de realeza mientras se le caen las lágrimas de tristeza, es asombrosa.
Ella vale toda la serie.
“Cada mañana, al levantarme, agarro el celular para ver las noticias del día y empiezo el día deprimido por la última barbaridad de nuestro aspirante a rey.
Es increíble, cada MALDITO día algo nuevo y descabellado”
De Niro sintiendo lo que sentimos nosotros hace mas de dos años
Acabo de cruzarme al gran genetista argentino, Víctor Penchaszadeh 🤍🧬
Él fue el nexo entre las Abuelas y la comunidad científica internacional en un momento en que NO existía ninguna herramienta técnica para lo que ellas necesitaban: ALGO que con precisión científica pudiera asociar genéticamente abuelas con nietos, porque los padres -desaparecidos en dictadura- no estaban.
Como él vivía y trabajaba en DDHH desde un hospital en Nueva York, en 1982 conoció allí a un grupo de mujeres pertenecientes a Abuelas que le pidieron ayuda. Víctor no las ignoró, como argentino se comprometió a acompañar su causa. Tan así que poco tiempo después las presentó con la genetista estadounidense Mary-Claire King.
Ella, junto a más investigadores, desarrollaron el ÍNDICE DE ABUELIDAD -que más temprano contamos cómo funciona en el post de IG de @/enteoriaok-. Y con eso abrieron el camino para que el ADN se emplee con propósitos de derechos humanos no sólo en Argentina, sino en 11 países, entre ellos El Salvador, Guatemala, Haití, Ruanda y México. Una locura.
Presentar personas puede cambiar el rumbo de la historia. Víctor lo sabe bien. Porque cambió la nuestra. 🇦🇷
En 1995 JORGE LANATA llamó indignado al programa de Mariana Grondona por la entrevista a Massera y le dijo en la cara que era un hijo de puta.
Para que vean que se puede ser gorila y sin embargo repudiar la Dictadura.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ver muchos pañuelos. Envueltos en los cuellos, estampados en las remeras o pintados en el asfalto. Son para no olvidar que hubo un grupo de mujeres argentinas que se plantaron de pecho frente a una banda de asesinos y, caminando en círculos con un pañuelo en sus cabezas, los derrotaron.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ver muchas columnas organizadas de gente con pecheras de su agrupación. Son para recordar que la política le pertenece al pueblo y que este nunca más va a aceptar que se la arrebaten o se la prohíban.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ver las caras de los desaparecidos. Son para sentir, aunque no los hayamos conocido, el dolor de su ausencia. Porque se acerca el momento de que nuestras generaciones, las que no vivimos la dictadura, vamos a tener que hacernos cargo de encabezar esas banderas.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ver muchas familias y grupos de amigos. Es para recordar que lo primero que la dictadura intentó cortar son los lazos sociales para instalar el individualismo extremo y el sálvese quien pueda. Y nosotros sabemos que nos salvamos entre nosotros, todos juntos como comunidad.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ver muchas banderas argentinas. Son para que infles el pecho porque vivís en un país que se hizo cargo de su historia y condenó, con su justicia civil y sin necesidad de tribunales internacionales o cortes militares de los vencedores, a los responsables de su propia herida nacional.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ver muchas veces el número 30.000. Es para recordarles a los soretes que le andan cuestionando la cifra a las familias de las víctimas, que lo que tienen que hacer es preguntarles a los asesinos, esos que saben bien a cuantos argentinos mataron y siguen ocultando la ubicación de sus restos.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ver muchas consignas contra el Gobierno. Son para entender que la represión de los 70´ fue la forma de instalar un programa económico basado en principios muy similares a los que buscan imponer los que están ahora, que también lo hacen, en menor escala, con represión.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ver muchas intervenciones artísticas. Son para homenajear a aquellos que desafiaron con su arte al sentido común establecido por la dictadura y enfrentaron, por eso, la desaparición o el exilio.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ver a muchos periodistas cubriendo. Es para enterrar para siempre el silencio obligatorio impuesto desde el poder y para reivindicar la libertad de expresión como un valor esencial para el funcionamiento de la democracia.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ver muchas veces las palabras “Nunca Más”. Son para entender que, más allá de lo desesperanzadora que puede ser la coyuntura, tenemos un consenso amplio e inquebrantable como país que no van a poder torcer los que apenas se animan a provocar.
Hoy, cuando estés marchando, también vas a ver algo de tristeza. Es porque cada historia contiene un dolor desgarrador. Pero también vas a ver determinación, porque todavía falta mucho. Faltan 350 nietos con identidades falsas que no pudieron ser restituidas, faltan represores que están prófugos, faltan los juicios a los cómplices civiles.
Ya sea que marches hacia Plaza de Mayo, hacia Tribunales Federales en Córdoba, hacia el Monumento a la Bandera de Rosario, hacia la Casa de Gobierno de Mendoza, hacia la Plaza Independencia de San Miguel de Tucumán, o hacia cualquiera de los cientos de puntos de destino por todo el país.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ser parte de la historia grande de este país. Esa historia que a 50 años del horror, nos sigue hablando de amor.
La dictadura fue esto. Obligar a parir a una mujer esposada en el asiento de un Ford Falcon y negarse a acercarle al bebé cuando se cayó al piso. Fue obligarla a limpiar desnuda su propia placenta mientras se reían de ella y su beba lloraba de frío.
Esta es la memoria completa.
Me acuerdo la primera vez que escuché sobre la dictadura del 76. Tenía 10 u 11 años y en el colegio nos explicaron del tema por el 24 de marzo. Recuerdo haber vuelto a casa un poco angustiado preguntándole a mi mamá si realmente ella había vivido todo eso. No podía creer que no se trataba de un hecho de hace 200 años atrás, sino que había ocurrido en mi país menos de 30 años antes de que yo naciera
Creo que a muchos de los que nacimos en democracia nos pasa algo similar: si no fuese por la historia, la tomaríamos por sentado. Eso tiene su costado positivo, porque quiere decir que los argentinos pudieron sostenerla todo este tiempo, pero también me preocupa cuando esa distancia del hecho en sí lleva a que se vuelva ajeno para algunos, y me hace ver que los valores democráticos son más vulnerables de lo que me gustaría
Ojalá nunca dejemos de exigir justicia por las atrocidades que se cometieron en este país, y de tener presente lo valiosa pero también lo frágil que puede ser nuestra democracia. Es parte de la responsabilidad que le queda a todos los sobrevivientes, y en especial a las nuevas generaciones. Me hace feliz haber nacido con esta libertad de ser, decir y hacer, y espero morir con ella también 🇦🇷