No saben cómo más acomodarse al desastre causado por la falta de empalme.
Ayer: Colombia no necesita ayuda internacional.
Hoy: Colombia necesitaba ayuda internacional, pero fue el gobierno Petro el que la rechazó.
A nadie convence su vaivén informativo amañado.
Querían el gobierno dizque para “defender la Constitución”, pero cuando ganan lo que hacen es desmontar lo poco que se ha rectificado para cumplir un mandato ignorado por 35 años de la misma Constitución. Las Entidades Territoriales Indígenas no son de Petro, ni un experimento político, ni mucho menos “territorios federales”: son una figura creada por la Constitución de 1991 y su implementación constituye una obligación del Estado colombiano, independientemente del gobierno de turno.
Su desarrollo tampoco comenzó en este gobierno. Los avances reglamentarios vienen desde hace años, incluyendo el Decreto 632 de 2018 expedido durante el gobierno Santos, y han seguido un proceso gradual y progresivo ante la negativa del Congreso de expedir la ley orgánica correspondiente. Frente a esa omisión legislativa, la Corte Constitucional ha sido clara: el Ejecutivo no solo puede sino que DEBE adoptar medidas reglamentarias para materializar la Constitución y garantizar derechos fundamentales.
Por eso resultan especialmente graves las afirmaciones que presentan estos procesos como ilegales o inconstitucionales. La jurisprudencia constitucional —entre otras, las sentencias C-617, C-054, T-106 y C-477— ha reconocido la validez de estas actuaciones y ha diferenciado claramente entre reglamentar el funcionamiento de las ETI y crear nuevas entidades territoriales. No se está sustituyendo al Congreso; se está evitando que la inacción del Legislativo termine derogando de facto la Constitución.
También es falso equiparar las ETI con municipios o presentarlas como un modelo federal. La propia Constitución establece que las Entidades Territoriales Indígenas son una categoría territorial distinta dentro de la República unitaria colombiana. Y, como cualquier entidad territorial del país, estarán sujetas al control de la Contraloría, la Procuraduría, la Fiscalía y los demás organismos de control.
La discusión de fondo ya no es jurídica sino política: si estamos dispuestos a cumplir integralmente la Constitución de 1991 o si aceptaremos que algunos de sus mandatos se apliquen selectivamente dependiendo de quiénes sean sus beneficiarios. Difundir desinformación sobre las ETI no es un debate técnico; es poner en cuestión el cumplimiento del pacto constitucional colombiano.
Conozca la constitución, Senador. Y respete a los pueblos indígenas.
Veo a much@s aplaudiendo y dándole like a publicaciones sobre cómo se vive en Noruega (una socialdemocracia), pero votaron por Abelardo… no lo sé, rick. Pa’ la próxima hay que analizar un poquito más.
Por otra parte, ¿qué llega al poder con el triunfo del candidato ultraderechista Abelardo De La Espriella?
Hay que tener claro que De La Espriella no llega con una estructura política firme y consolidada que le garantice gobernabilidad y legitimidad en las decisiones que tome durante su gobierno. Más bien, llega con una multiplicidad de actores que pueden entrar en tensiones y disputas durante los próximos años, dependiendo de cómo conciban lo que De La Espriella ha llamado la "Patria Milagro".
1. Llega De La Espriella con unos sectores de la tecnocracia, que se habían quedado huérfanas tras el cierre del gobierno Duque en 2022 y que volverán a ocupar los grandes roles administrativos del Estado. El rol de José Manuel Restrepo aquí es articularlas y traducir parte de las ideas más radicales que tiene De La Espriella en documentos de política pública mucho más digeribles y aceptables, especialmente las que tienen que ver con la reducción y reconfiguración de la burocracia del Estado, así como el recorte de gasto público que su gobierno va a ejecutar durante los primeros 100 días de gobierno.
Aquí la tensión a resolver será con los libertarios, respecto a la profundidad de esos recortes y el tránsito de muchas de las responsabilidades del Estado a actores privados.
2. También llega con varios sectores de iglesias neopentecostales y evangélicas militantes, que querrán tener incidencia en la agenda educativa y en la agenda de derechos individuales y colectivos que está en la Constitución. Las tensiones aquí estarán marcadas, igualmente, por la profundidad de esas rupturas respecto al bloque de centroderecha y derecha institucional que apoyó a De La Espriella, pero no quiere una transformación profunda de esa agenda de derechos. Frente al tema educativo, es posible que haya una mejor articulación con la tecnocracia en la implementación del programa de vouchers educativos, así como de un potencial y progresivo abandono del sistema público educativo frente a la promoción de las alternativas privadas. Mismo caso con el acceso público a la docencia.
3. Llega también De La Espriella con el apoyo de un sector muy radical de reservistas y retirados militares, que buscarán "refundar" las fuerzas armadas y de policía. Se sabe desde el gobierno Santos que la suboficialidad y oficialidad está dividida entre militares que apoyaron el proceso de paz y militares que no estaban muy convencidos del proceso. Parte de estos militares licenciados de sus funciones pretende la recuperación de estos espacios con la finalidad de recomponer la doctrina militar y eliminar los enfoques ligados a una lectura de seguridad en el marco el Acuerdo de Paz. En este marco casi no hay tensiones, pues hay un consenso entre los bloques que componen el proyecto de De La Espriella por apoyar un discurso altamente militarista y de radicalización del conflicto armado.
4. De La Espriella también llega con el apoyo de clanes políticos y élites regionales al poder. Las tensiones aquí estarán mediadas por la profundidad con la que recorte el Estado y el acceso a burocracia a muchos de estos actores políticos de los que recibió apoyos de forma soterrada. Muchos de estos clanes le van a reclamar su apoyo en esta campaña con acceso a direcciones administrativas de segundo y tercer nivel, pero si el discurso de austeridad y recorte se impone, puede haber tensiones con estos partidos y bloques políticos, que pueden imponer, de nuevo, sus poderes de veto en el Congreso.
De la Espriella parte con el apoyo del Centro Democrático, que ya se nominó partido de gobierno, así como de los 4 congresistas del Movimiento de Salvación Nacional, que es su partido base. Si abre ministerios y burocracia a los partidos tradicionales, puede tener gobernabilidad, pero perder parte del apoyo social que tuvo para llegar al poder. Si no lo hace, puede tener respaldo de su electorado y sentir con más fuerza el reflujo que generarán las medidas que tome, especialmente frente a la posibilidad de manifestaciones en calle.
Los homosexuales que votaron por @ABDELAESPRIELLA son el resultado de una generación de homosexuales que, teniendo derechos garantizados, dejaron de luchar por la justicia social. Nunca estuvieron del lado de los oprimidos, solo querían hacer parte del círculo de los opresores.
“Quizá antes de educar a nuestros hijos para que tengan éxito económico y social, deberíamos enseñarles que el verdadero éxito radica ante todo en el humanismo.”
Cuando @IvanCepedaCast se pregunta por qué somos tan benévolos con la guerra y tan duros con la paz, tiene toda la razón. Porque a la guerra le perdonamos todo: sus muertos, sus fracasos, sus décadas de horror. Siempre creemos que ahora sí funcionará. Pero a la paz le exigimos perfección inmediata, le exigimos milagros, le cobramos cada error como si la guerra no hubiera cometido millones.
¿Qué necesitamos hacer los colombianos para ser más generosos con la paz? Tal vez entender que la paz no es ingenuidad ni rendición. Tal vez entender que la paz es el acto más valiente de una sociedad cansada de enterrarse a sí misma. Y quizás también necesitamos dejar de romantizar la violencia, dejar de sentir satisfacción con la muerte del otro, dejar de creer que un país puede construirse eternamente sobre el odio.
¿Por qué no somos igual de severos con la guerra? ¿Por qué no le exigimos resultados a quienes llevan décadas prometiendo sangre y dejando dolor? Colombia necesita aprender a darle a la paz al menos una parte de la paciencia, la fe y las oportunidades infinitas que siempre le ha dado a la guerra
#OpinionEE Aprender a resolver conflictos es una competencia esencial en la vida y desarrollarla debería ser responsabilidad fundamental en colegios y hogares. El problema es que hoy es muy difícil enseñarla en familias con hijos únicos conectados a la red https://t.co/zD6fVq6eJA
En nuestros países medio mundo tiene negocios. Este es el paraíso de los amantes del emprendimiento. En cualquier esquina hay gente intentando montar algo. Hasta los trabajadores formales tienen que empezar sus negocios para completar sus salarios míseros. En cambio,
Al parecer no hay artistas mujeres ni del Caribe, ni en Colombia, ni internacionales, que merezcan estar en ninguno de estos tres importantes eventos del Carnaval.
Ni Adriana Lucía, Ana del Castillo, Karen Lizarazo, Martina, Goyo, Karol G, Li Saumet, Lido Pimienta, etc. En fin.