Puede resultar absurdo o pasmoso, pero no somos conscientes de la barbaridad que viene con el eclipse. Como trabajador en uno de los eventos que va a enseñarlo a la gente, voy a transmitiros cositas sobre él y medidas que debéis tomar si vais a verlo.
Se viene hilo!
Campeón de Europa SUB19 SUB21 y absoluto
Campeón Nations
Campeón de Copa y Supercopa
Zamora
Medalla de Plata Olímpica
2º Balón Oro Trofeo Yashin
3º Trofeo The Best
Campeón del Mundo
Guante de Oro
UNAI SIMÓN, MEJOR PORTERO DEL MUNDO Y ORGULLO DEL ATHLETIC
🇦🇷 Alguien ha hecho un resumen de 13 minutos con todas las acciones sucias de los argentinos en la final.
Vídeo de jugar al fútbol no hay, eso sí. https://t.co/g8ReZ2cWCO
Al que había que sentar por “dejar dudas” contra Bélgica. (Las dudas eran haber encajado su primer gol en el Mundial).
Una nueva portería a cero. Valiente, seguro bajo palos y decidido en las salidas.
Unai Simón, un día más, callando bocas.
'𝙐𝙣𝙖𝙞 𝙎𝙞𝙢𝙤́𝙣, 𝙧𝙚𝙞𝙫𝙞𝙣𝙙𝙞𝙘𝙖𝙧 𝙚𝙡 𝙤𝙛𝙞𝙘𝙞𝙤' El fútbol moderno ha convertido al portero en una especie de contradicción permanente. Tiene que ser valiente, pero no temerario. Sereno, pero explosivo. Primer atacante con balón y último superviviente sin él. Debe jugar con los pies como un centrocampista, leer la espalda como un último defensa y reaccionar bajo palos como si el mundo fuera en cámara rápida.
Por eso la imbatibilidad de Unai Simón, además de una cifra histórica, también es una reivindicación de la posición de guardameta. Del oficio. De esa posición en el campo, a veces tan aislada, en la que puedes pasar diez minutos sin intervenir y, de pronto, tener que decidirlo todo en décimas.
Porque un portero decide en un instante. Decide si sale o aguanta, si achica o espera, si ataca el balón o protege el espacio. Y muchas veces lo hace después de llevar un buen rato casi sin tocar la pelota. Esa es la dificultad real, estar aparentemente quieto, pero mentalmente activo durante todo el partido.
En Unai hay mucho de eso. No solo por las paradas, también por lo que pasa antes de que tenga que parar. Por cómo espera en el mano a mano, por cómo no se vence antes de tiempo, por cómo reduce el ángulo sin regalarle al delantero la respuesta. Por cómo bloca cuando puede y, cuando no puede, intenta mandar el balón lejos de la zona donde más daño hace un rechace.
Pero también habla su lenguaje corporal, de lectura, de saber tomar la decisión más difícil. Su mérito está también en haber mantenido esa personalidad. Después de errores, críticas y momentos duros, no se ha escondido ni ha dejado de hacer lo que le trajo hasta aquí. Sigue pidiendo la pelota, sigue jugando alto, sigue mandando desde atrás. Esa memoria corta, tan necesaria para un portero, también forma parte de su nivel.
Y todo esto ocurre en una selección donde la competencia es enorme. David Raya y Joan García no están para decorar una convocatoria. Son porteros de muchísimo nivel, capaces de abrir debate casi en cualquier contexto. Que Unai sostenga el puesto así habla muy bien de él.
Y también del trabajo colectivo de la Selección Española.
✍🏻 @siilviasmc
más allá de un tuit durante el mes de junio, te invito a venir a cualquiera de mis conciertos. creo que el mensaje que damos sobre la libertad de amar, de ser uno mismo y el respeto a todas las personas habla bastante más de mí que cualquier publicación en redes.
#VisitaPapaRTVE | León XIV, sobre el perdón: "perdonar no significa dejar que alguien siga haciendo daño ni olvidar como si nada hubiera pasado. Significa no dejar que el odio se convierta en dueño de nuestro corazón".
@jorge_pueyo95 Querido @jorge_pueyo95, no sabemos si tu sectarismo te ha taponado los oídos y no te ha permitido escuchar el himno de Aragón al inicio del acto.
Por si acaso, te lo volvemos a dejar.
Muchas personas me pidieron un pronunciamiento público sobre Noelia. No lo he hecho hasta ahora porque creo que el asunto merece más que la ligereza de estas horas y la brevedad con la que mañana nos fijaremos en otra cosa.
Este caso nos exige una reflexión profunda. Las instituciones que debían proteger a Noelia le fallaron. Desde la infancia y de una manera tan desgarradora que le debemos perdón y algo más que palabras.
Me niego a pensar que el sistema público no tenía herramientas para darle los cuidados y la esperanza que necesitaba. Los hay, pero no funcionaron.
Una sociedad justa no mide su progreso por cuántas muertes permite, sino por cuánta vida cuida hasta el final. Porque la vida humana es digna. Siempre.
Descansa en paz, Noelia.