En mi infancia siempre pensé que los adultos exageraban cuando decían "si no es una cosa, es otra". Pero ahora como adulto puedo confirmar que efectivamente; si no es una cosa, es otra.
Madurar es darse cuenta de que, a veces, como adulto, tienes que decidir “Esta es la última vez que estas personas me van a hacer sentir así” y mantenerlo. Ya sea la familia, una relación o una amistad.
Me preguntaron: "¿por qué es importante ser amable?", les respondí: "porque nunca se sabe quién está de luto, exhausto o apenas resistiendo. Tu amabilidad podría ser la única ternura que sientan hoy".