Hay una promesa linda en la biblia que dice:
Dios te dará alegría en la misma medida que sufriste y llenará de bien los años que dolieron.
Salmos 90:15
qué locura la ansiedad, a veces me tira en la cama, otras me genera insomnio, a veces me quita el hambre, otras arraso con todo; a veces siento que me como el mundo y otras soy una hormiga, nunca sufrí tanto conmigo mismo
Cuando le digo a mi mamá que hoy fue un buen día y me dice "Gracias a Dios hijo, estuve orando por ti"
(Gracias mamá, ese es mi escudo, que me tiene blindado por ti)
Me lo tomo personal, porque a esta edad uno ya sabe lo que hace, con quién lo hace y por qué. No hay excusas, los actos hablan solos y no tengo por qué minimizar nada.
Poca gente habla de lo agotador que es vivir entre “todo va a mejorar” y “ya no puedo más”. Es un cambio de emociones constante, pasando de la esperanza al desgaste en el mismo día, a veces en cuestión de horas.