A veces nos callamos para no molestar o para mantener un buen ambiente aunque sea a costa de nuestra tranquilidad. Hay que hablar, no asumas que los demás saben lo que quieres o necesitas. Háblalo, dilo, gestiónalo para que pase. Si tú no te pones de primeras, nadie lo va a hacer. La gente no le da mucha importancia a las cosas que te generan bienestar, porque cada quién piensa en su trasero. Recuerda lo que te gusta, lo que te hace bien. Y si alguien se emputa porque dijiste algo pensando en tu bienestar, que así sea. No se trata de joder a nadie ni de pasar por encima de los demás, pero tampoco se trata de mantener contento a todo el mundo mientras andamos con el vacío en el pecho, sintiendo que algo nos falta. Ojo ahí. Velas color gastroenteritis.