4. El deseo necesita libertad
El deseo no vive bien bajo obligación. Vive mejor cuando existe autonomía. Si ella acepta para evitar una discusión, ya no está eligiendo libremente por deseo o placer. Si él deja de expresar cualquier necesidad por miedo a otro rechazo, tampoco está siendo honesto. Necesitáis devolver libertad al sexo. Ella necesita poder decir no. Él necesita poder expresar lo que siente. Dejad de convertir cada encuentro en una deuda pendiente. Sentirse libre para elegir importa. Sin libertad, el sexo se convierte en una tarea.
1. Ninguno de los dos es el problema
Cuando uno quiere sexo varias veces por semana y el otro casi nunca, el problema no es quién tiene más deseo. Es lo que esa diferencia empieza a provocar entre vosotros. Presión, rechazo, frustración o resentimiento. La discrepancia es la alarma. Cuando cada intento acaba mal, algo empieza a deteriorarse. Tenéis que encontrar qué ocurre. Tenéis que nombrarlo. Tenéis que hablarlo. Tener diferente deseo es normal. Convertir al otro en el culpable es lo que empieza a destruirlo todo.
@Fatimiichi Viví en Venezuela hasta los 26 años, toda mi vida allá me senti gorda y me hicieron sentir así, ahora de verdad estoy gorda y veo fotos de esa época y no puedo creer como carajos permiti que me hicieran creer eso
La depresión de los 25/30 es entender que nadie viene a rescatarte.
Ni una pareja, ni un trabajo, ni un golpe de suerte.
Sos vos, con lo que hiciste y con lo que no.