A veces la maternidad se siente tan solitaria, aunque tengas la casa llena. Tan solitaria, aunque tu bebé esté pegadito a ti todo el día. Porque no se trata de estar sola físicamente, se trata de sentir que nadie ve tu cansancio, que nadie escucha tus miedos, que nadie nota lo mucho que cargas por dentro. A veces la maternidad se siente tan solitaria porque mientras todos miran al bebé, pocas veces alguien mira a la mamá. Pero si hoy te sientes así, quiero que sepas algo: no eres débil, no eres exagerada y no estás fallando. Estás haciendo lo mejor que puedes y eso ya es inmenso.
La maternidad me cambió la vida por completo, desde que abro los ojos hasta que me acuesto mi bebé me necesita, es de lo más difícil que he vivido, pero también de lo más natural y hermoso, porque en medio del cansancio aprendí lo que es amar sin medida y sentirme completa siendo su mamá.