Si bien el machismo nunca se fue, en los últimos años había cierto freno social. Ahora, con el discurso de odio legitimado desde arriba, se sienten impunes. Otra vez gritan asquerosidades en la calle, el acoso descarado. Porque si el poder nos odia, ellos se sienten con derecho.
Yo no sé ustedes pero a mí me preocupa el futuro de mi país. Un país homofobico, sin derechos para las mujeres y violento. Me niego a que este sea el país que habitamos los argentinos. No somos esto.
Acá seguro me funan pero no puedo ni describir lo que me deprime todo lo que rodea al universo electrónica. Sobre todo las palabras FECHITA, JODITA, etc
Me gusta demasiado que me inviten a hacer algo los domingos, porque no debe haber nada mejor que esquivar el vacío existencial de un domingo a la tarde/noche