La vicepresidenta me acusa de no haber construido gasoductos. ¿Para qué iba a hacerlo, si nos había dejado sin gas para transportar? Su gobierno y el de su marido fueron desastrosos en energía, los peores de la historia: cayó la producción casi todos los años, multiplicaron las importaciones y los subsidios. En Vaca Muerta prácticamente no habían hecho nada. Cuando llegamos recuperamos la producción de gas, multiplicamos por cinco la actividad de Vaca Muerta y recién ahí, gracias a ese éxito, sí se volvió necesario un gasoducto nuevo. Lo dejamos listo para arrancar la obra. Había que apretar un botón. Pero no lo hicieron, se comieron dos inviernos de precios altos y recién ahora lo inauguran, después de hacerle perder al país 6.000 millones de dólares por su ineficacia y sus negocios.
Y no se meta con mi madre, vicepresidenta, que fue una buena madre.
El gobierno anuncia con bombos y platillos un gasoducto que llega tres años tarde y cuya demora le costó a la Argentina más de 5.000 millones de dólares.
En 2019 dejamos la licitación lista y el financiamiento preparado. Solo tenían que avanzar. En lugar de eso, tuvimos discursos rimbombantes sobre soberanía, autoabastecimiento e independencia.
Pero la realidad es que en energía, como en los gobiernos kirchneristas anteriores, volvieron a fracasar. En 2015 entregaron un déficit energético brutal, que con mucho esfuerzo (de todos los argentinos) logramos revertir, solo para volver a perderlo ahora.
De todas maneras quiero felicitar a los ingenieros y a las constructoras por una obra formidable, a pesar de que por el apuro y la falta de previsión del gobierno costó 800 millones de dólares más de lo que habría costado en condiciones normales.
La historia de este gasoducto (disculpen si no lo llamo por su nombre oficial) es otro ejemplo de las oportunidades, los millones y el tiempo que perdimos los argentinos por la obstinación del kirchnerismo de destruir cualquier cosa que estuviera hecha por nosotros. Ahora por lo menos tenemos algo concreto. Aprovechémoslo.
Invirtió en el país y en el campo todo lo que ganó como estrella del fútbol mundial. Da trabajo, genera riqueza y hoy lo persigue la mafia sindical. Lo de @GBatistutaOK es un ejemplo de cómo el éxito y el mérito son castigados en la Argentina.
Conmigo, esto se termina.
Tenemos que recuperar la cultura del trabajo en la Argentina. Así lo explica Jorge Alarcón, el "Abogado del Pueblo" en Crónica TV. En este video nos cuenta su testimonio de superación y fortaleza, que no quería dejar de compartir con ustedes.
Los chubutenses no les interesamos, ni somos su prioridad, por eso vamos a gastar en una elección desdoblada recursos que deberían estar en escuelas, en hospitales, en rutas.
Solo juegan con la cancha inclinada y siendo dueños de la pelota, e igual les va mal.
Se les acaba.
Fermiamo i brogli nelle elezioni degli italiani all'estero!
Paremos los fraudes en las elecciones de los italianos en el exterior. Firmá la petición.
Voto degli italiani all'estero? È ora di cambiare! - ¡Firmá la petición! https://t.co/8o7X2aHAsj a través de @ChangeorgAR