Si un día nunca vuelves a saber nada de mi, recuerda que te quise y te hice mi prioridad porque opciones tuve y tengo muchas, pero en todas esas opciones te elegí a ti, incluso cuando tú no me elegiste.
Hubo noches en las que tuve que abrazarme fuerte, días en los que me di ánimo solita, lágrimas que yo misma limpié y noches sola en las que no pude dormir. De esto aprendí que puede abandonarme todo el mundo, pero mientras yo no me abandoné todo estará bien.