Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
Oh buen Jesús, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a ti,
Para que con tus santos te alabe,
Por los siglos de los siglos.
Amén.
El pequeño Eithan es un bebito de 6 meses recientemente diagnosticado con leucemia y necesita donadores de sangre y plaquetas con urgencia, ayúdanos compartiendo esta publicación y si puedes también dónandole 🎗️🩸#ConCausa#CancerInfantil#Oaxaca#DonaSangre
La pequeña Emily es paciente de cáncer, además de gran fan de la lectura y de Harry Potter. Le gustaría tener los libros de la saga, si tienes alguno y puedes donárselo contáctanos ⚡🎗 #viral#harrypotter#concausa#CancerInfantil#oaxaca
Glorioso San José, hombre justo y de corazón purísimo, custodio del Redentor, guardián de la Sagrada Familia y protector de la Santa Iglesia:
Tú, a quien Dios confió los tesoros más preciosos, Jesús y María, enséñanos a guardar también a Dios en el corazón.
Que de tu silencio aprendamos a escuchar, de tus manos trabajadoras a servir, y de tu vida escondida en Nazaret, a descubrir la grandeza de hacer cada día la voluntad del Señor.
San José, acompaña nuestros hogares, vela por nuestras familias y acércate especialmente a quienes sufren, a quienes están solos y a quienes han perdido la esperanza. Enséñanos a vivir con Jesús como tú viviste: cerca de Él, atentos a su presencia y entregados a su voluntad.
Y cuando el camino se haga incierto, recuérdanos con tu vida que quien se abandona en las manos de Dios nunca camina solo.
San José, ruega por nosotros y por el mundo entero.
Amén.
FE y más FE
"Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
Oh buen Jesús, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a ti,
Para que con tus santos te alabe,
Por los siglos de los siglos".
Amén.
2. Thomas Harris era periodista de nota roja y en los años sesenta viajó a México 🇲🇽, a Monterrey, para entrevistar a un asesino…
Ahí se encontró a un médico muy educado y culto.
El hombre era Alfredo Ballí Treviño (foto)
Harris quedó impresionado…
Terminé Red Dragon…
Hace años leí El Silencio de los Inocentes y escuché que este era muy bueno también. Y lo es…
Al final me puse a investigar sobre Hannibal Lecter y la historia de donde salió el personaje es fascinante…
🧵
🌪️LOS TORNADOS SON NORMALES EN #México
⛈️Cada primavera y verano, las condiciones en el noreste, centro, oriente y sureste son favorables para #Tornados, tanto en montañas como planicies
🔄Diferencias térmicas y de dirección del viento, ayudan a la rotación
✅La semana pasada se reportaron en los Valles de Puebla y en junio de 2012 cruzaron de norte a centro en #CDMX
⚠️HOY SE REGISTRARON TORNADOS EN #Coahuila, posiblemente EF1 o EF2⬇️
Adorad a los mayores de cincuenta años.
De verdad, no son solo otra generación, son auténticos supervivientes.
Son fuertes y rápidos, como cuando una abuela lanzaba un zueco con una puntería perfecta.
A los cinco años ya sabían cómo estaba su madre solo por el sonido de la cocina.
A los siete se quedaban solos en casa con la comida preparada en el fuego y la advertencia de no quemarla.
A los nueve cocinaban sin ayuda, y a los diez ya sabían arreglárselas en cualquier situación.
Pasaban el día en la calle sin teléfono. Su único plan era jugar hasta que anochecía y volver a casa con las rodillas llenas de heridas, como trofeos de sus aventuras.
Se curaban con lo que tenían, comían pan con aceite y azúcar y bebían agua de la manguera sin preocuparse por nada.
Saben quitar manchas porque siempre había que volver a casa en condiciones.
Han vivido todos los cambios tecnológicos, desde la radio a pilas hasta llevar miles de canciones en el móvil, aunque todavía recuerdan el sonido de rebobinar una cinta con un bolígrafo.
Conducían coches antiguos sin aire acondicionado ni mil asistencias, sin comodidades, viajaban con un mapa de papel doblado en 50 partes (nada de GPS) y algo de comida, y aun así siempre llegaban a su destino.
Son la última generación que vivi�� sin internet y sin preocuparse por la batería del móvil.
Recuerdan teléfonos antiguos, recetas escritas a mano y cumpleaños apuntados en una libreta.
Arreglan cualquier cosa con lo que tienen, se entretenían con poco y sabían esperar.
Son distintos.
Tienen una gran fortaleza emocional, un cuerpo acostumbrado a todo y reflejos rápidos.
Han vivido más y confían en su experiencia y en su memoria.
Tienen más recuerdos que fotos guardadas en cualquier dispositivo.
Tienen una fortaleza que no se enseña, una resistencia que no se compra y una memoria llena de vida real.
Confían en su instinto porque les ha salvado más de una vez.
Han vivido sin protecciones que hoy parecen imprescindibles.
Y aun así, aquí están.
Enteros, firmes, con una historia que no cabe en una nube digital.
Y lo más importante:
no solo sobrevivieron,
supieron vivir.
Porque crecieron sin tenerlo todo, pero aprendieron a valorar cada cosa, sin hacer ruido, sin quejarse,
sin darse cuenta de que estaban construyendo algo enorme: una vida llena de recuerdos de verdad, de los que no necesitan batería, ni contraseña, ni pantalla para volver a sentirse.
Son un regalo vivo de la historia, una memoria que respira, un puente entre lo que fuimos y lo que aún podemos ser.
Llevan en la mirada caminos que ya no existen, y en las manos la sabiduría de quien aprendió haciendo, cayendo, levantándose, sin espectadores.
No necesitan demostrar nada, porque ya lo han vivido todo a su manera, y cada arruga guarda una historia que merece ser escuchada.
Son raíces, de las que no se ven, pero sostienen todo.
Y si hoy estamos aquí, avanzando, buscando, preguntándonos tantas cosas, es porque ellos, en silencio, con esfuerzo y sin aplausos, nos abrieron el camino.
Karim A Nesr
Y la gran productora que iba a ser el puente entre México y Hollywood? ¿El proyecto que iba a abrir puertas para generaciones de actores? ¿El legado que Pedro quería dejar antes de irse?
Nunca existió. Ni una película producida. Ni una oficina rentada. Ni un papel firmado públicamente. Nada. Como si la idea nunca hubiera salido de una conversación de sobremesa.
Todo ese dinero, todo ese tiempo, toda esa ilusión. Para nada.
No les cuento esto para destruir la imagen de nadie ni para hacer menos a un ícono de la cultura mexicana.
Se los cuento porque a veces las personas que más admiramos también nos fallan, y de maneras que duelen muchísimo más precisamente porque los admirábamos. Y porque Pedro Armendáriz, con el tiempo encima, con el cuerpo enfermo y con la traición encima, todavía tuvo la dignidad y el valor de pararse frente a quien le falló y decir: hasta aquí llego esto. Ni una mentira más.
Eso, aunque nadie lo diga así, también es una forma de ser grande.
Si llegaste hasta aquí, RT para que más gente conozca esta historia. 🔁
Desde la tragedia provocada por los bombardeos atómicos sobre Japón en agosto de 1945, la Iglesia reflexiona sobre el riesgo de que la humanidad se autodestruya.
La cámara de seguridad de una clínica veterinaria llevaba meses grabando lo mismo: dueños entrando con sus mascotas, ladridos nerviosos, gatos escondiéndose en transportadoras y recepcionistas sonriendo con paciencia. Nada fuera de lo común… hasta aquella madrugada.
Eran las 2:17 a.m. cuando el sensor de movimiento activó la grabación. Afuera, la calle estaba completamente vacía. Las luces del local permanecían apagadas, pero la cámara exterior captó una silueta acercándose lentamente.
Era un perro.🐾🐾
Un perro callejero, de pelaje sucio y aspecto cansado. Cojeaba ligeramente y miraba a su alrededor como si buscara ayuda. Pero lo que más llamó la atención fue lo que llevaba en el hocico: un pequeño bulto envuelto en una tela.
El perro se detuvo frente a la puerta de vidrio. Dejó el bulto en el suelo con mucho cuidado y luego levantó la pata, tocando suavemente la puerta… una vez… dos veces.
Esperó.
Nadie respondió.
🥹
Volvió a tocar, esta vez con más insistencia, emitiendo un leve gemido que apenas se escuchaba en la grabación. Pasaron unos segundos que parecieron eternos. Finalmente, dejó escapar un aullido corto, como un último intento.
Dentro de la tela, algo se movía.
Era un cachorro.
Muy pequeño, débil, apenas respirando.
🥹♥️🐶
El perro adulto no se fue. Se quedó allí, sentado frente a la puerta, vigilando. Cada cierto tiempo, se acercaba al cachorro y lo empujaba suavemente con el hocico, como asegurándose de que siguiera con vida.
A las 2:24 a.m., una luz se encendió dentro de la clínica. Uno de los veterinarios, que vivía en el apartamento del segundo piso, había escuchado el sonido.
Cuando abrió la puerta, se quedó inmóvil.
El perro no huyó.
En lugar de eso, dio un paso atrás y miró al hombre directamente a los ojos… luego miró al cachorro… y otra vez al hombre.
No hizo falta decir nada.
El veterinario se agachó rápidamente y tomó al pequeño, notando lo débil que estaba. Sin perder tiempo, entró corriendo. Antes de cerrar la puerta, miró al perro adulto.
—Quédate —dijo en voz baja.
Y el perro obedeció.
Las cámaras interiores mostraron al equipo trabajando de emergencia para salvar al cachorro: oxígeno, calor, suero… todo en cuestión de minutos. Afuera, la cámara seguía grabando al perro, que no se movió ni un centímetro durante casi una hora.
Finalmente, la puerta se abrió.
El veterinario salió, con una pequeña sonrisa cansada.
—Va a estar bien.
El perro movió la cola… lentamente al principio, luego con más fuerza. Se levantó, dio un par de pasos hacia el hombre… y, por un instante, apoyó su cabeza en su pierna.
Era un gesto de agradecimiento.
A la mañana siguiente, cuando el personal revisó las cámaras, nadie pudo contener las lágrimas. Pero lo más increíble fue lo que ocurrió después.
El perro nunca se fue.
Se quedó afuera de la clínica durante días… hasta que, finalmente, lo dejaron entrar.
Hoy, ese perro ya no es callejero. Y el cachorro que salvó duerme a su lado cada noche.
Porque incluso sin palabras, algunos actos de amor quedan grabados para siempre… incluso en una simple cámara de seguridad.
♥️🐶🐶
Revista El Gato Curioso 📸
¿Sabías que la Luna sí tiene color? 🌒 🎨
A simple vista la vemos gris, pero con la lente correcta aparece toda su paleta: azul por el titanio, naranja por rocas antiguas y más hierro en la cara oculta.
Esta imagen la tomó Orion, la nave de Artemis II, en una misión que además ya rompió récord de distancia humana desde la Tierra.
Y hay algo bonito en eso. Los colores siempre estuvieron ahí. Solo hacía falta la forma correcta de verlos. 🥹���
La razón por la que usted permanece en la cama durante horas sin poder dormir, viste la misma ropa durante días o busca aislarse incluso cuando se siente solo, es que su cuerpo está afrontando un nivel de estrés abrumador. Para protegerlo, se apaga parcialmente con el fin de conservar energía y crear una sensación de seguridad.
Este estado se conoce como bloqueo o parálisis, y es completamente involuntario.
No se trata de una falta de fuerza de voluntad ni de disciplina, sino de un mecanismo fisiológico que los mamíferos utilizamos para enfrentarnos a las amenazas vitales.
Conviene recordar que el abandono y el rechazo son procesados por el cerebro como verdaderas amenazas a la supervivencia.
No agrave la situación rechazándose a sí mismo. Trátese con ternura y con amabilidad.
Me encanta la palabra flâner, es un tesoro del idioma francés que describe un sentimiento que todos conocemos.
En esencia, significa "callejear" o "vagar", pero con un matiz muy específico de ocio y contemplación.
No es simplemente caminar para llegar a un sitio; es un arte.
El flâneur (la persona que practica el flânage) no tiene prisa ni un destino final. Se deja llevar por lo que ve, implica estar abierto al entorno, observar la arquitectura, a la gente en las terrazas o el ritmo de la ciudad.
Es disfrutar del momento presente sin la presión de tener algo que hacer.
Para Baudelaire el flâneur era el "espectador apasionado" de la vida urbana en París. Era alguien que se sentía "en casa" entre la multitud, manteniendo cierta distancia para observar mejor la comedia humana.
Se dice que en el siglo XIX, algunos flâneurs paseaban con tortugas para asegurarse de caminar lo suficientemente despacio como para no perderse ningún detalle del paisaje.