Pasó con Hugo Sánchez, con Rafa Márquez incluso con Guardado… buen o mal técnico, pero Aguirre nunca agarró el tono español para hablar. Eso me agrada.
Y entonces un día vi a México caminar perfecto en una Copa del Mundo.
A los americanistas festejar las atajadas del Tala, a los chivahermanos aplaudirle a Erik Lira y a los cruzazulinos corear el nombre de Quiñones, y la vida empezó a sonar así: