Nadie sufre por otra persona, lo que hacemos es vincularnos con las personas que nos meten el dedo, la mano y hasta el codo en nuestra llagas, ese tipo de sufrimiento es maravillo porque nos habla de lo que tenemos que trabajar en nosotros mismos.
Uno no llora por personas, uno llora por la deslealtad, la falta de respeto, la falsedad, lo mal agradecido que pueden llegar a ser, que no valoren nada, eso duele, por que de superar a una persona se supera, pero lo difรญcil es superar lo mal que le pagaron a uno.