Por contar verdades y desenmascarar a la derecha y ultraderecha han suspendido la cuenta de @nosoloviernes2.
Si incómodas a los intereses ultras te eliminan de las redes.
No aceptemos esta censura y denuciemos.
La plataforma de Musk, que protege los discursos nazis en nombre de la libertad, ha censurado la crítica política de nuestro colaborador Marc Biarnés después de que cuentas y bots de extrema derecha se coordinasen para denunciarlo.
No son reglas de X ni algoritmo, es fascismo.
Querían cerrarle la boca a Marc.
Pues aquí lo tenéis, hablando muy claro sobre el rostro de cemento armado de Aldama y los sinvergüenzas que le ponen un micro.
6 millones de euros se ha llevado y le jode haber tenido que 1'8 en impuestos.
Es que el novio de Ayuso no los pagó.
Este es el nivel.
A @nosoloviernes2 le han tumbado la cuenta.
Así que le damos nosotros, difusión.
A la fachosfera le ha molestado este video de @nosoloviernes2 y como consecuencia le han tumbado la cuenta a base de denuncias masivas.
Si se os ocurra compartirlo, no vaya ser que se vuelvan a enfadar.
La personas de izquierdas con influencia estamos sufriendo shadow-banning en 'X' del tecnoligarca Elon Musk. Revisa si has dejado de seguirme y si puedes hacer RT y nos seguimos. Tratan de silenciarnos. También me podéis leer en Bluesky.
https://t.co/dciGr3liWT
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Avui riurem (per no plorar). Seguiu tot el fil.
De casualitat, repassant els proveïdors de l'Institut de Seguretat Pública de Catalunya l'ISPC (l'escola on es formen Mossos, Guàrdies Urbans i Bombers) ensopego amb una empresa que s'endú 1,17 M€ en contractes públics en només dos anys.
Vaig a veure qui són. El que trobo em deixa catatònic 🧵
¿Te imaginas que te sancionen por ser buena persona y hacer bien tu trabajo? Pues es lo que le sucedió a Juan Carlos, funcionario del SEPE en Extremadura.
¿Su delito?
Atender a personas sin cita previa en los huecos que quedaban libres en la agenda o cuando no quedaban más ciudadanos por atender.
Hoy destapan que el capo Florentino Pérez tiene 326 cuentas falsas coordinadas en X para campaña de bulos. Anteriormente hizo lo mismo y tenía contratadas cuentas falsas en la Trama Púnica del PP. "Le pegan hostias que lo fumigan. Antes se iba de rositas. Ahora ¡Pum! Lo matan"
La Guardia Civil destruye antes del juicio las pruebas contra un grupo nazi incautado con armas de guerra
El juicio, que comenzará el 14 de julio, se encuentra con que el arsenal no existe porque ha sido destruido. La Guardia Civil lo destruyó. A instancias del Tribunal Superior de Justicia.
En septiembre de 2005, una red neonazi fue disuelta por la Guardia Civil.
De ella formaban parte el edil del partido fascista España 2000 en Silla, José Alejandro Serrador Ferrer; Pedro Cuevas, asesino de Guillem Agulló, y que cumplió 4 años de los 17 años de prisión a los que fue condenado por el asesinato.
Como parte de este grupo nazi fueron involucrados militantes de Democracia Nacional, España 2000 y Nueva Acrópolis.
Este “detalle”, seguramente suponga el sobreseimiento por grave error de forma y la libertad efectiva de los nazis armados con cosas (según la foto de la propia Guardia Civil) como un arma de guerra, un anticarro C90, multitud de pistolas, una ballesta-pistola, varios bolígrafos-pistola, una escopeta semi-automática, gran número de armas blancas, varias catanas y un desollador para separar la piel del cuerpo.
(Noticia de 2014 que conviene recordar cuando digan aquello de "la justicia es igual para todos". Meses después los neonazis fueron absueltos)
Un 3 de junio como hoy, pero de 1979, la activista ecologista de 23 años Gladys del Estal Ferreño es asesinada por un Guardia Civil durante el trascurso de una manifestación anti nuclear en Tudela, Navarra.
Tras la convocatoria de una jornada anti nuclear internacional, una manifestación de miles de personas recorre Tudela para pedir la paralización de la construcción de la central de Lemoniz.
Durante la comida organizada tras la marcha, la Policía Armada carga brutalmente contra los asistentes obligándoles a cruzar el puente que los sitúa ya fuera de la localidad.
Al otro lado del puente se inicia una sentada. La Guardia Civil se encarga ahora de los manifestantes. Un disparo de uno de ellos a escasos 3 centímetros de Gladys entra directamente por su nuca y acaba con la vida de la joven.
Durante los días siguientes, movilizaciones, manifestaciones y enfrentamientos de protesta se suceden en toda Navarra y Euskadi.
En 1981 el guardia civil Martínez Salas tú condenado a 18 meses de prisión.
Solo dos meses después de ser sentenciado, y sin haber pisado tan siquiera la cárcel, el asesino Martínez Salas sería condecorado con la Cruz del Mérito de la Guardia Civil por el gobierno de la UCD.
En 1992 el de Felipe González le otorgó la Cruz del Mérito Militar.
Por su parte hasta el día de hoy el Estado español no ha realizado ninguna acción de reconocimiento a la víctima de la violencia policial, Gladys del Estal.
Un Estado que asciende, premia, felicita y condecora a los torturadores.
Enrique Ruano Casanova era un estudiante de derecho que con 21 años militaba en el Frente de Liberación Popular, uno de los grupos antifranquistas de aquella época. Fue detenido el 17 de enero de 1969, cuando el Gobierno había decretado en todo el territorio español el estado de excepción que eliminaba las garantías y establecía la censura de la prensa.
Le acusaban de arrojar en la calle propaganda de su partido, trasladándole a Comisaría. Tres días más tarde, fue llevado a un edificio de la calle Príncipe de Vergara (entonces General Mola) de Madrid mientras se encontraba bajo custodia de la Brigada Político Social, la policía política del régimen franquista. Querían efectuar un registro de la vivienda, y allí le tiraron por una ventana del séptimo piso.
La muerte de Ruano siempre fue considerada como un asesinato por el movimiento antifranquista, y se produjeron diversas movilizaciones en protesta por los hechos, una versión que fue creciendo ante las contradicciones de la versión oficial, que fue variando con el paso de los días.
Los franquistas presentaron oficialmente el asesinato como un suicidio. Dijeron que Ruano echó a correr y se arrojó por la ventana, e incluso se llegó a presentar un supuesto diario en el que se expresaban ideas suicidas y que fue filtrado a la prensa como del estudiante fallecido.
En aquella época había un Ministerio "de Información" dirigido por Manuel Fraga Iribarne, el fundador del actual PP. Para encubrir el asesinato Fraga movilizó al diario ABC, dirigido entonces por Torcuato Luca de Tena. Según éste, Fraga le dio la orden de publicar anotaciones del diario íntimo de Ruano, manipulándolas a fin de que pareciese una persona inestable que se había suicidado.
Pero entonces Luca de Tena fue tan cómplice como Fraga, ya que encargó al periodista–policía Alfredo Semprún que preparara un reportaje para defender la tesis oficial del suicidio.
Además, Fraga llamó por teléfono al padre de Ruano para amenazarle para que dejara de protestar. Le recordó que tenía otra hija de la que ocuparse.
Bajo el franquismo no se investigó el crimen y la transición tampoco exigió responsabilidades, ni esclareció el asesinato, ni se disculparon. En 1994 la familia consiguió que el Tribunal Supremo ordenara la reapertura del caso. Dos años después, 27 después del crimen, fueron procesados los tres policías que tiraron a Ruano por la ventana: Francisco Luis Colino, Jesús Simón Cristóbal y Celso Galván Abascal.
Hoy se sabe que antes de arrojarle por la ventana del séptimo piso uno de los policías le disparó y, posteriormente, serraron el hueso de la clavícula para que no apareciese la bala, falseando después la autopsia.
Con la transición ocurrió lo mismo que con el franquismo: el Tribunal Supremo absolvió a los tres policías. Los fascistas festejaron el asesinato por lo más alto: un mes después del asesinato los policías recibieron una "felicitación por los servicios prestados". Les convirtieron en héroes: les ascendieron, de manera que se jubilaron como comisarios. Además, les condecoraron, pero no una, ni dos, ni tres, ni cuatro veces... sino hasta 26 veces. La mayor parte de las condecoraciones les fueron otorgadas durante la transición.
Uno de los policías, Celso Galván, perteneció a la escolta de Franco y luego de la Casa Real. Él y Colino fueron destinados después a cargos de libre designación dentro de la Delegación del Gobierno en Madrid y Simón fue nombrado Comisario en Torrejón de Ardoz, Madrid, ya en la época del gobierno del PSOE.
Vivimos en un Estado tan criminal como sigiloso.
Hace 22 años tres jóvenes residentes en la localidad valenciana de Alcàsser desaparecieron de madrugada cuando regresaban a casa procedentes de una discoteca de Picassent. Dos meses y medio después, el 27 de enero de 1993, en un paraje de difícil acceso, aparecieron enterrados los cadáveres de Toñi, Miriam y Desirée con señales evidentes de haber sido torturadas, violadas y finalmente asesinadas de un disparo en la frente.
En las proximidades de su tumba se encontraron unos pequeños papeles que resultaron ser trozos de un parte médico a nombre de un deficiente mental: Enrique Anglés Martins. Como consecuencia de este hallazgo, fueron detenidos el propio Enrique Anglés y su amigo Miguel Ricart Tárrega, quien confesó su participación en el triple crimen, acusando a Antonio Anglés, hermano de Enrique, de ser el responsable directo de aquella orgía de sexo y sangre.
Antonio Anglés huyó (o le dejaron escapar) y la Guardia Civil inició su "búsqueda", sin que hasta la fecha haya dado resultado alguno. El comandante de la Guardia Civil Juan Miguel Pérez, uno de los responsables de la detención de Ricart y de la "búsqueda" de Anglés, está convencido de que "sigue vivo". La Interpol mantiene abierta su ficha y considera a Anglés como uno de los delincuentes más peligrosos de España.
¿Cómo es posible que este Estado no haya sido capaz de encontrar a uno de los delincuentes más peligrosos del país?, ¿cómo es posible que haya permitido que siga en libertad 22 años después?, ¿cómo es posible que sigan hablando de "seguridad"?, ¿se refieren a nuestra seguridad o a la suya?
En 1997 comenzó el juicio contra Ricart, su cómplice, que fue finalmente condenado. La sentencia dice que "posiblemente" en los asesinatos de las tres jóvenes, además de Anglés y Ricart, también participó "alguna persona más". El Tribunal Supremo confirmó la sentencia definitivamente, aunque, además, añadió de su propia cosecha que no había intervenido ninguna otra persona.
Como es típico en las farsas judiciales, el Tribunal Supremo obligaba a comulgar con ruedas de molino. Para echar tierra encima hizo algo más, por primera y única vez en su absurda historia: no admitió una prueba típica de CSI, un análisis de ADN de 15 pelos que, como mínimo, según los forenses, pertenecian a 7 personas distintas y ninguna de ellas era Ricart, ni tampoco Anglés, con lo cual quedaba claro que ambos no eran más que hombres de paja. La verdad oficial impuesta por los jueces quedó de esa manera: dos lumpen que por sí solos logran consumar un delito enfrentándose a tres víctimas a las que secuestran, torturan, violan y asesinan.
El caso quedó cerrado hasta que el año pasado Ricart salió de la cárcel, donde purgó 20 años de condena.
Pero, como suele ocurrir, afortunadamente, siempre hay un reducido núcleo de personas que no traga con las versiones oficiales. En este oscuro asunto formaron parte de los irreductibles Fernando García, padre de Miriam, una de las jovenes asesinadas, y Juan Ignacio Blanco, un periodista de investigación que ha sacrificado 20 años de su profesión a estudiar lo que se ha acabado conociendo como "el caso Alcàsser".
En 2002, cuando Rajoy era ministro de Interior, descubrieron que periódicamente la familia del desaparecido Anglés estaba cobrando importantes cantidades de dinero de origen desconocido.
Hasta el momento del crimen la familia Anglés pertenecía al lumpen. Lo componían una madre y ocho hermanos conocidos por ser los más humildes de Catarroja, hasta que después del crimen logran acumular un saldo en la sucursal de Bancaja superior a 300.000 euros. En 2001 la mayor parte de este dinero se encontraba invertido en Letras del Tesoro.
A los saldos millonarios en las cuentas corrientes hay que añadir el nivel de vida de la familia Anglés: propiedades inmobiliarias de una de las hermanas en Cullera, el BMW serie 5 de un hermano, las operaciones de cirugía estética de Neusa Martins, la adquisición de un local en Catarroja -pagado al contado por 14 millones de pesetas-, el mantenimiento de la vivienda familiar de Camí Real... Gastos que, si se suman a la cantidad depositada en Bancaja, suponen un capital superior al medio millón de euros.
Coincidiendo con sus viajes a Sao Paulo, la madre de Anglés, Neusa Martins, de origen brasileño, retira en varias ocasiones de su cuenta corriente cantidades de hasta 30.000 euros. O bien entrega dinero a su familia brasileña, o acumula allí los ahorros para cuando llegue el momento de la jubilación.
Los únicos ingresos conocidos de la familia son el salario mensual de Neusa Martins -la madre de los hermanos Anglés- en un matadero de aves próximo a Catarroja, que no superan los 12.000 euros anuales, a los que hay que sumar los 3.000 euros anuales que Enrique Anglés percibe del Estado por su discapacidad mental.
La fortuna acumulada por la familia no tiene ninguna explicación posible.
Incansables, los investigadores acudieron a la Delegación de Hacienda de Valencia para tratar de conocer las declaraciones de la renta. No es la primera vez que a los funcionarios de Hacienda les preguntan por esta paradoja. Uno de ellos aseguró que sus superiores le habían exigido que dejara de molestar a la familia Anglés con sus requerimientos para que justificaran los ingresos tan cuantiosos. Naturalmente, el Ministerio de Hacienda oculta los expedientes abiertos a las familias Anglés y Ricart por la inspección fiscal.
El silencio levanta un muro infranqueable a los que han continuado las investigaciones, lo cual es en cierta manera lógico. Lo que no es tan lógico es que se lo levante a los jueces, a los fiscales, a la policía. Pero ahí, justo donde aparece un funcionario público, es donde empieza el Estado y el Estado no necesita ocultarse a sí mismo: le basta con mirar para otro lado, con cruzarse de brazos, por lo que se produce esa paradoja, a saber, que sobre el triple crimen hay más información fuera que dentro del sumario judicial.
El Estado nunca ha querido investigar ni el triple asesinato ni el patrimonio de la familia Anglés. Que un asunto de esta envergadura se haya tapado, no sólo en el momento inmediatamente porterior al crimen, sino muchos años después, sólo tiene una única explicación: quien lo ha cometido es el propio Estado, es decir, personajes muy influyentes que forman parte del mismo, que disponen de dinero (fondos reservados) y de poder, altos cargos, políticos conocidos. Los criminales son tan influyentes que el Estado lleva 22 años pagando el silencio de los hombres de paja.
Los que quisieron investigar el crimen fueron criminalizados. Fernando García, el padre de una de las jóvenes asesinadas, y el periodista Juan Ignacio Blanco fueron condenados por la Audiencia de Valencia a penas de cárcel por un delito de calumnias por sus declaraciones en un programa de televisión de Canal 9.
A un padre cuya hija había sido secuestrada, violada, torturada y asesinada los jueces le impusieron un segundo castigo adicional: le condenaron, además, a guardar silencio.
La suerte del periodista no fue mejor. Blanco dijo en la televisión algo terrible: que "el fiscal debía de trabajar más". En 1998 publicó un libro titulado "¿Qué pasó en Alcácer?" y un juez hizo con él lo mismo que antes habían hecho con las tres jóvenes: secuestrarlo. Es otro caso más de censura. Es imposible tapar un crimen de la envergadura del de Alcàsser sin una red de complicidad extensa y dilatada a lo largo del tiempo
Una censura siempre oculta un crimen, y si hoy sigue habiendo tanta censura es porque vivimos en un Estado criminal y multirreincidente. El Estado es tan criminal como los asesinos de Alcàsser. No sabemos quiénes son. Lo que sabemos de ellos es que son esos que hoy mismo nos están hablando en la televisión de derechos humanos, de justicia, de constitución, e incluso de que luchan contra la delincuencia.
(Texto de Juan Manuel Olarieta)
Las lágrimas de las niñas esclavas de Amancio Ortega.
No sabemos su nombre. Ni la edad que tiene. Ni qué come con los 1,3 euros al día que gana por coser las camisas y pantalones que su jefe luego vende en Europa multiplicado por diez. Con su salario, no se puede comprar ni la prenda más barata que haya en la tienda de Zara de cualquier ciudad española. Es una niña esclava, a ella nadie le hace homenajes de cumpleaños porque su única meta es salir viva de la esclavitud diaria que padece para que Amancio Ortega pueda llorar y presumir de emporio empresarial.
A sus ocho o nueve años, esta niña no va a la escuela pero eso no nos emociona en Occidente, porque no ha emprendido tanto y tan bien como el segundo hombre más rico del mundo, su jefe, que presume de origen humilde como si el origen fuera suficiente para ser justo con la gente sencilla el resto de su vida.
Tampoco sabemos nada de las cientos de niñas que han muerto abrasadas por las llamas en los incendios que tienen lugar en los talleres textiles de Bangladesh por menos de 30 euros al mes. Del último incendio conocido, sabemos que murieron 400 personas y más de 1.000 heridos. Ni siquiera sabemos si esta niña sigue viva o ha muerto mientras engordaba la cuenta de resultados del dueño de Inditex.
Sabemos algo más, pero no mucho más, de las criaturas que venden las ropas estilosas de Amancio Ortega en las tiendas de su emporio en España. Mujeres jóvenes a las que les pagan 800 euros y que su dueño, para evitar la representación sindical y que las trabajadoras reclamen derechos a un salario digno y un trabajo decente, despieza sus tiendas en innumerables sedes fiscales con el objetivo de pagar menos impuestos en el país que lo ha encumbrado a los altares de los emprendedores.
No sabemos nada de los pobres, de las víctimas del sistema capitalista que se nutre del sufrimiento y explotación de los seres humanos. De los ricos, en cambio, lo sabemos todo: cuánto ganan, dónde viven, el lujo del que están rodeados, adónde van de vacaciones, la elegancia de su vestimenta, la fecha de sus cumpleaños, los donativos que dan y lo trabajadores y sufridores que han sido para levantar su fortuna.
De los pobres sólo sabemos que se merecen ser pobres, que no han trabajado lo suficiente como para merecer una vida digna y que de vez en cuando les afecta un terremoto para el que damos un donativo, porque en Occidente, otra cosa no, pero somos muy buenos cristianos y nos encanta sentar a un pobre en la mesa por Navidad. Si te preguntas por qué los pobres son pobres ya pasas a ser enemigo y señalado por comunista y querer romper España. O las dos cosas.
En cualquier sociedad decente, Amancio Ortega estaría perseguido por la Justicia por haber levantado un emporio a base del sufrimiento de niñas de ocho o nueve años y de trocear sus empresas para pagar los mismos impuestos que cualquier pequeño y mediano empresario decente que se las ve y se las desea para sobrevivir.
Sin embargo, este gallego de fama internacional recibe honores del Gobierno de España, premios de reputados institutos internacionales y es el héroe en todas las escuelas de negocios. Las lágrimas de Amancio Ortega por su 80 cumpleaños ocupan portadas en esta versión de capitalismo a lo Paulo Coelho que nos paraliza con la emotividad para que no pensemos que es inmoral poder ser enterrado en dinero, mientras que tus empleadas ganan menos que lo que cuesta una camisa en cualquiera de tus tiendas de ropa con olor a plástico y a sufrimiento humano.
(Texto original de Raúl Solís para En Paralelo36 Andalucía)
«(…) A las casas de putas del Lugo y de Vegueta traían a la hijas de los republicanos asesinados, muchachas de todas las edades, incluso niñas de diez o doce años, era lo habitual, se llevaban a sus padres para asesinarlos, desaparecerlos y luego secuestraban a las hijas y a sus esposas para violarlas, asesinarlas o sacar dinero con ellas en la prostitución. Muchos policías, falangistas y militares eran dueños de los prostíbulos, por lo que se convirtió en un gran negocio. Había tipos que pagaban una gran cantidad de dinero por estar con una muchacha virgen, no te puedes imaginar el dinero que se movía esos años entre el 36 y principios de los 40. Yo trabajaba en la casa de Rosita Cruz, en la calle 18 de julio, era una puta más, no muy agraciada, de las baratas podemos decir, pero cuando llegaron las hijas de los republicanos aquello fue un escándalo. Venía toda la jerarquía, jefes falangistas, militares y guardias civiles de alta graduación, curas de todas las parroquias, varios clérigos que eran la mano derecha del obispo Pildaín Sapiaín. Todos a follarse a las muchachas, a cogerse borracheras que nunca habíamos visto, cada noche peleas en las calles y en las casas donde trabajábamos. Me acuerdo de ver aquellas pobres niñas allí expuestas, temblando de miedo y aquellos asquerosos eligiéndolas, chicas que nunca habían tenido relaciones sexuales en su mayoría, que apenas habían tenido contacto con hombres. Es de los peores recuerdos que tengo de esos años, yo entré en ese mundo por la pobreza de mi pueblo en el Sur de la isla, pero aquellas chiquillas eran obligadas, forzadas a ejercer la prostitución de por vida, hasta morir asesinadas por cualquiera de aquellos psicópatas o enfermas de purgación…»
Testimonio de Lolita Torres Sarmiento, prostituta en el barrio del Lugo (Las Palmas GC) en los años del genocidio.
Entrevista realizada por Francisco González Tejera, en el Polígono de Jinámar (Telde), el 15 de enero de 2001.
Ilustración obra de Castelao.
Trump, abrió los archivos de Ovnis, pero hay que abrir los archivos de Epstein.
Trump, amenaza con la bomba nuclear contra Irán.
No dejemos de exigir que se abran los archivos de Epstein, que serán una bomba nuclear contra Trump.
Difundir los videos de Epstein.
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