Digamos que hace una década o más atrás no me habría imaginado que en un Domingo promedio estaría chequeando el nivel de la batería de la scooter y planchando camisas para ir a trabajar.
Y aquí estoy.
No, no fue gracioso. Tampoco lo veo en mi tiempo libre en otras circunstancias.
Esa no es la razón por la cual considero que esta noche en el festival de Viña fue una decepción monumental.
No hubo nadie que asesorara al equipo de de GH para que no se inmolara de esta manera? O que aprendiera a lidiar con la frustración inevitable?
Ni con el mejor show le habría ido bien… no es el momento, no.
Yo leo los tweets y lamento mucho lo que le sucedió a GH. Pero me genera terror el odio que se ha crecido en las calles chilenas hacia los venezolanos. Sin ignorar a lo que se han expuestos en los últimos años.
Terror.
Tampoco me ha movido el humor de GH. Pero hay que ponerse a pensar lo que significa subirse a un escenario con previas amenazas de muerte y la predisposición a no dejarlo actuar. Me impresionó que traía un miedo más allá del habitual de un artista.
Sucede lo que temí que podría suceder: la generalización del odio, de un descontento indiscriminado se hace presente.
La historia nos cuenta que el odio a ciegas ha dirigido a la humanidad hacia catástrofes…