El silencio mundial de los zurdos ante la catástrofe de Venezuela los retrata como los hipócritas que son.
Si el terremoto hubiera sido en Gaza, o si los policías fueran de Milei, estarían inundando las redes con vídeos de solidaridad y rabia infinita.
Pero están bien calladitos porque si no pueden politizar la tragedia a su favor se las pela.
Nunca se dejen psicopatear por estos abanderados del “humanismo” con moralidad selectiva.