Voy al gimnasio porque me gusta, es mi estilo de vida, no voy a ganar músculos ni a perder grasa, voy porque me gusta y mi cuerpo es la consecuencia de lo que a mí me gusta.
La única forma de configurar tu transpiración es saber elegir lo que le das a tu cuerpo para ser consciente que después tu células lo van a transpirar.
Los hombres pueden quedarse despiertos hasta las 2 de la madrugada, levantarse a las 6, estar endeudados, sin dinero, solos, y aún así tener fe en que algún día todo saldrá bien. A eso se le llama ser un hombre.
Quien conoció a Dios camina bendecido: no busca validación ni distracciones, porque ya está completo. Le es suficiente su propia luz; es un motor imparable que avanza con propósito, con mente clara, esculpe su cuerpo con disciplina y crea su realidad con la fuerza de su mente.