Sean románticos, las flores no son tan caras, los chocolates no empalagan tanto, los detalles son bonitos y el precio no importa cuando estás con la mujer correcta.
Claro que si, tengo fe, me voy a casar con el hombre más respetuoso, atento, trabajador, inteligente y sobretodo, el que más me ame y me cuide, no es más.