La lección más importante que aprendí este año es que NUNCA, bajo ninguna circunstancia, debemos esperar que los demás tengan la misma consideración y el mismo amor hacía nosotros, que nosotros tenemos hacía a ellos
Ya no soy la amiga de la fiesta. Ahora, si quieres, vamos a desayunar, a hacer compras para la casa, a comprar ropa linda, a cenar, o a tomar un trago. Ese es mi plan ideal ahora.