Moría por saber
si tenía alguna teoría sobre la felicidad.
Pero no quería adelantos.
Ni pistas.
Ni esos pequeños presagios
que arruinan el misterio de lo que todavía no existe.
Si en sus páginas
habría habido espacio para mí.
Ahora solo tengo hipótesis.
Hipótesis vanas, incompletas,
como ecuaciones que nunca llegan
a encontrar su resultado.
He entendido algo, al menos:
esa teoría no puede escribirse en soledad.
Ni siquiera la Fontana di Trevi,
con un imponente Neptuno,
se atrevería a retarlo.
Y sin embargo,
aquí estoy,
aprendiendo que la ausencia
también tiene su propio color,
y que a veces
es el más difícil de mirar.
Había imaginado que estar solo, sentado en un bar cualquiera de Roma, dolería menos.
Pensé que el murmullo de las tazas,
las conversaciones ajenas,
el ir y venir de desconocidos
harían un poco de compañía,
como quien presta un abrigo que no es suyo.
Pero no.
Me queda eso:
mi sola presencia
mirando el agua
como si el agua pudiera responder.
Dicen que el tiempo lo acomoda todo,
pero hay colores que no se dejan desteñir.
Ese azul seguirá ahí,
no como un recuerdo más,
sino como una forma obstinada de latir.
I'm getting old, and I need something to rely on.
So, tell me when you're gonna let me in
I'm getting tired, and I need somewhere to begin, and if you have a minute, why don't we go talk about it somewhere only we know?
This could be the end of everything. So why don’t we go?
“Mi pretensión, aparte de la muy explicable de sentirme feliz o lo más aproximado a eso, es tratar de que usted también lo sea. Y eso es lo difícil. Usted tiene todas las condiciones para concurrir a mi felicidad, pero yo tengo muy pocas para concurrir a la suya.”
El animal totémico con sus uñas de luz, los ojos que junta la oscuridad debajo de la cama, el ritmo misterioso de tu respiración, la sombra que tu sudor dibuja en el olfato, el día ya inminente…
Mamá siempre me decía: “¿Qué vas a hacer el día que yo no esté?”
Ha pasado ya un mes y aún estoy intentando averiguarlo, ma. Todavía no sé qué hacerme sin ti.
Con la muerte de mamá me siento como una versión distorsionada de Dark, en la que mi existencia parece haber sido el error que alteró todo, y donde todo habría estado mejor si yo no hubiera existido.
Tú querías viajar el mundo y yo quedarme en casa.
Tú restaurantes finos, yo cocinar en brasas.
Tú te sientes inmensa y yo una semilla de mostaza.
Tú te ves bien y yo no tanto.
Tú hueles a Cartier y yo a Palo Santo.
Tú lo ves ridículo y yo quiebro en llanto
E ti dedico il rumore di queste inutili parole.
Un quadro senza il suo colore che è andato via volare altrove.
Io ti dedico il silenzio, tanto non comprendi le parole.
Questa sera provo a farlo,
questa sera io ti chiamo.