Se enamoró de quien no imaginaba, de quien no esperaba y de quien no estaba buscando.
Desde ese momento aprendió que el amor no se elige. Es él quien nos elige a nosotros.
Hoy me acordé de ti sin lágrimas, sin rencor, sin dolor, sin miedo. Me acordé de ti con una sonrisa, para despedirte en silencio de todos mis recuerdos.