¡es broma! eres liviana como una pluma... —— y suelta una risita, porque realmente era liviana pero no tanto. o a él le faltaba fuerza. ——
¿qué harías si ahora mismo te tiro al agua? —— la tenía tomada por la cintura, y a decir verdad, el mar a pocos metros era tentador. ——
... ¡oye! —— protesta, aunque por un momento ella también se ha visto en el suelo.
o en el agua, mejor dicho. aún así, mantiene el abrazo, que se alegra de verle ——.