El presidente Trump dice que tuvieron que asesinar a toda la guardia presidencial cubana de Maduro.
Trump: “Sabes, muchos cubanos perdieron la vida anoche. ¿Lo sabías?
Muchos cubanos perdieron la vida. Estaban protegiendo a Maduro. Esa no fue una buena decisión”.
- NY Post
Es increíblemente vomitivo ver a tanta gente preocupándose a esta altura por la seguridad de la región cuando no alzaron la voz por los masacrados en Venezuela desde Chávez, luego con Maduro; ni por los presos políticos de Cuba ni los reprimidos el 11 de julio de 2021; ni por los desplazados y asesinados en Nicaragua.
Son todos una caterva de hijos de puta, miserables e hipócritas. Díganle eso a los familiares de los asesinados por los colectivos chavistas, a los que están presos en el Helicoide, a los que ya no verán más la luz del sol, a los que comen de la basura, a los desterrados.
El continente siempre ha sido una madriguera de delincuentes, terroristas, guerrilleros disfrazados de luchadores por la libertad y revolucionarios, entrenados y armados desde Cuba, el laboratorio cancerígeno del hemisferio.
Nunca ha tenido paz. Lo que no ha faltado es la retahíla de subnormales apostando una y otra vez por el socialismo, por la izquierda, por prácticas fallidas y comprobadamente inútiles desde la revolución cubana en 1959. Todavía hoy, lo que prevalece es la represión, la censura, el destierro, la escasez y el hambre a costa de los ciudadanos de a pie.
Ni muriéndose Maduro le devuelve a los demás la vida ni el tiempo perdido, como tampoco lo haría la muerte ya demorada de Raúl Castro. Estos cabrones no tendrán jamás el perdón de nadie, ni siquiera de los que ahora los apoyan.
Les encanta despotricar contra los Estados Unidos, pero no dejan de visitarlo o consumir sus productos. Ustedes de revolucionario no tienen ni una letra, partida de hipócritas. Ustedes no exigieron la entrega de las actas de las elecciones ni apoyaron la elección del presidente electo. Ustedes deberían tener el mismo destino de Maduro junto a todas sus familias.