Te amaré hasta
mi último latido,
hasta que el tiempo
se quede sin nombre
y el viento se detenga.
Te amaré,
en cada beso,
en cada mirada,
y en cada caricia.
Y si alguna vez
mi corazón calla,
será solo para decirte
en su último susurro,
te amo y te he amado
cada día de mi vida.
No hay distancia
que me separe de tu corazón,
aunque el mundo
se extienda entre tú y yo,
aunque el silencio
hable más que mi voz,
aunque el viento aleje
el eco de tu risa,
te pienso, te sueño, te siento, te quiero...
y te amo sin razón ni condición.
Siempre estás aquí…
en mi corazón, en mi alma,
en mis noches y mis días.
Te llevo en cada latido,
como una promesa que el tiempo
no desgasta ni desvanece.
Porque amarte es ese milagro
que ilumina mi vida,
es eternidad hecha instante,
y es un universo hecho
de nuestro amor.
te dediqué mi tiempo, te ayudé, te saqué sonrisas, te aconsejé, te quise, te di lo mejor de mí, quise ayudarte para que salieras adelante… y me dejaste ir, haciéndome sentir que no fue suficiente nada de lo que hice o que quizá simplemente tú no valías tanto la pena