Escuché con atención el discurso de Delcy Rodríguez ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Ojalá que la próxima vez que Venezuela ocupe ese podio lo haga un Presidente electo por los venezolanos, en elecciones libres, competitivas y verificables.
Para ello faltan condiciones esenciales: un CNE independiente, plenos derechos políticos, devolución de las tarjetas de los partidos, fin de las inhabilitaciones y garantías concretas con fechas.
Rodríguez habló de transformación democrática, elecciones, igualdad de condiciones, participación política y una impostergable reforma de la justicia. También dijo que durante demasiado tiempo el color partidista pesó más que nuestra condición de venezolanos. En efecto: durante años todo debía ser “rojo rojito”, incluso el pensamiento, so pena de perseguir a quienes nos empeñamos en defender una Venezuela multicolor.
En todo su discurso no mencionó ni una sola vez a Nicolás Maduro.
Ahora las palabras que se escucharon hoy en la ONU, deben tener correspondencia en los hechos. Que la próxima palabra la tengamos los venezolanos. Y que esa palabra sea el voto.
Desde Encuentro Ciudadano expresamos nuestra solidaridad con María Corina Machado (@MariaCorinaYA) ante los hechos que pretenden cercenar su derecho a regresar a Venezuela.
Ninguna maniobra puede impedir a un ciudadano regresar a su hogar. Quitarle a un venezolano el derecho de estar en su patria es atentar contra la dignidad de toda una nación.
María Corina tiene derecho a regresar a Venezuela. Como ella, todos los venezolanos que se encuentran fuera del país por razones políticas tienen derecho a volver con libertad, seguridad y plenas garantías.
Han pasado días que marcarán para siempre la memoria de Venezuela.
Miles de familias lloran a sus seres queridos. Otras siguen esperando noticias. Muchas perdieron su hogar, su trabajo o el esfuerzo de toda una vida.
En medio de tanto dolor, también hemos visto a un país que se niega a abandonar a los suyos: rescatistas que no descansan, médicos y enfermeras que siguen adelante pese al agotamiento, ciudadanos que organizan ayuda y voluntarios que han convertido la solidaridad en esperanza.
También hemos contado con una comunidad internacional que nos ha acompañado en medio de la tragedia y esperamos seguir contando con ella en la reconstrucción de lo derrumbado, una tarea que va mucho más allá de paredes y edificios.
La emergencia exige mucho más que palabras. Exige organización, coordinación y compromiso.
El Estado tiene responsabilidades claras que cumplir.
La reconstrucción de Venezuela será una tarea enorme. Habrá que reconstruir viviendas, escuelas, hospitales y comunidades enteras. También habrá que reconstruir instituciones y confianza.
Por nuestra parte, estamos trabajando para contribuir a que Venezuela pueda avanzar hacia una transición democrática que haga posible esa reconstrucción nacional.
Porque Venezuela merece más que sobrevivir a las tragedias.
Venezuela no se rinde.
¡FINALMENTE LOGRAMOS RESCATAR A HERNÁN!
Después de más de 72 horas de trabajo y tras enfrentar una estructura sumamente inestable, réplicas, derrumbes y la necesidad de abrir una nueva vía de acceso para poder llegar hasta él, rescatamos con vida a Hernán Alberto Gil Flores, de 44 años, quien permaneció más de 7 días atrapado bajo los escombros del centro comercial Galerías Playa Grande.
Este rescate fue posible gracias al esfuerzo conjunto de los equipos de Chile, Estados Unidos, Portugal, México, Costa Rica, Venezuela y El Salvador, que trabajaron sin descanso para remover escombros, estabilizar la estructura y abrir paso hasta llegar a Hernán.
Nuestra admiración y reconocimiento para todos los rescatistas que participaron en esta operación, así como para Hernán, cuya fortaleza y resiliencia durante más de 7 días fueron extraordinarias.
En este momento, los médicos están evaluando su condición para que pueda ser trasladado a un centro hospitalario y continúe recibiendo la atención que necesita.
Gracias a Dios por permitir este milagro.
Fuerza Venezuela 🇸🇻🇻🇪
Es inclemente que, aun en medio de la tragedia que vive Venezuela, quienes permanecen detenidos por razones políticas sigan privados de libertad.
El 8 de enero anunciaron que, en el marco de la supuesta “nueva etapa política�� del país, serían liberados. Han transcurrido seis meses, Venezuela ha sufrido dos terremotos y todavía hay más de 500 prisioneros de conciencia tras las rejas.
#LibertadParaLosPresosPolíticos
A esto me refiero en mi post de ayer…
Dije: “Se han conocido denuncias contra funcionarios de la FAN y otros cuerpos de seguridad por presuntos actos de indolencia y corrupción, incluido el presunto desvío de insumos destinados a las víctimas, hechos que deben ser investigados y sancionados de comprobarse.
Resulta profundamente indignante que los mismos cuerpos de seguridad que durante años acudieron con rapidez a reprimir manifestaciones pacíficas hoy brillen por su ausencia frente a una tragedia nacional o sean señalados por presuntas conductas que, de confirmarse, constituirían una grave traición a quienes más necesitan protección.”
#28Jun Venezuela después del terremoto: entre la solidaridad ciudadana y la incapacidad del Estado.
Cuatro días después de los devastadores terremotos que golpearon a Venezuela, nuestro amado país sigue sumergido en el dolor, la incertidumbre y la desolación.
En este tiempo, desde Encuentro Ciudadano, hemos coordinado y activado cerca de 20 centros de acopio en distintos estados.
La tragedia deja imágenes imborrables: familias que lo perdieron todo, personas que lloran a sus seres queridos y ciudadanos que señalan dónde permanecen atrapados sus familiares mientras esperan un auxilio que no llega.
Hemos sido testigos de:
- Una ciudadanía extraordinaria, solidaria y comprometida, que ha suplido con generosidad tareas que correspondían al Estado.
- Rescatistas, bomberos y funcionarios de Protección Civil que, pese a salarios indignos y falta de equipos, continúan rescatando vidas.
- Médicos, enfermeras y trabajadores hospitalarios que atienden heridos con enorme vocación pese a la escasez de insumos.
- Una comunidad internacional que no abandona al país y envía personal para apoyar las labores de emergencia. Su ayuda será también imprescindible para la recuperación del país.
En contraste con ello, también se evidenció la incapacidad del Estado para responder: ausencia de protocolos, desorden institucional y falta de coordinación que dejó a miles sin saber a quién acudir.
Resulta incomprensible, v. gr., que espacios como el Poliedro no se habilitaran de inmediato como refugio o centro de acopio, y que la burocracia impidiera el traslado oportuno de personal especializado.
Se han conocido denuncias contra funcionarios de la FAN y otros cuerpos de seguridad por presuntos actos de indolencia y corrupción, incluido el presunto desvío de insumos destinados a las víctimas, hechos que deben ser investigados y sancionados de comprobarse. Resulta profundamente indignante que los mismos cuerpos de seguridad que durante años acudieron con rapidez a reprimir manifestaciones pacíficas hoy brillen por su ausencia frente a una tragedia nacional o sean señalados por presuntas conductas que, de confirmarse, constituirían una grave traición a quienes más necesitan protección.
La emergencia también expuso la precariedad hospitalaria del país, afectada por años de abandono y corrupción.
Esta tragedia no comenzó con el terremoto. El sismo sacudió la tierra, pero también dejó al descubierto las consecuencias de años de abandono, corrupción y destrucción institucional.
Venezuela necesita mucho más que reconstruir edificios: necesita reconstruir sus instituciones, recuperar la democracia y el Estado de Derecho y contar con un Estado capaz de proteger la vida, servir a sus ciudadanos y responder con eficacia cuando la emergencia golpea. Esa es también una tarea impostergable.
De verdad que cada día termina siendo más fuerte para todo los venezolanos, un profundo sentimiento de dolor y pérdida el que sentimos, manteniendo nuestra Fé en Dios y que todo estar bien, cada uno aportando como puedes unidos en una sola causa, el bienestar de nuestros hermanos
2/2 🪡🧵
“cada mentira que se dice es una deuda con la verdad que tarde o temprano es cobrada” la izquierda haciendo daño a la humanidad ya sea en Chernobyl o en Venezuela 2026 siempre sus mentiras cuestan vidas humanas y pérdidas irreparables.
1/2 🪡🧵
Como lo dije las normas están desde antes del 67 y para esa fecha se volvió más estricta en sismos resistencia, Chávez en el 2000 eligió robar mentir y permitirla corrupcion esa deuda hoy en día es cobrada por vidas de venezolanos, extraigo un fragmento.
2/2
Hoy nos deja claro casi en su totalidad las obras que se realizaron en ese momento de manera autoritaria por parte del estado hoy son cementerios de cientos quizás miles de venezolanos, esto debe revisarse y asegurarnos que nunca vuelva a suceder.
La crisis tiene un nombre
1/2 🧵🪡
Lo sucedido en la Guaira, nos deja algo claro estamos ante el mayor escándalo de corrupción en infraestructura de la historia de Venezuela, la tragedia que hoy vivimos tiene un nombre y se llama Hugo Rafael Chávez Frias, cuando el 2000 rechazó la ayuda técnica de USA.
Es increíble como el venezolano de a pie ha llenado los hospitales dé insumos en 24 Hr lo que el gobierno no ha podido hacer en 27 años tener el sector salud al día.
Muestra de Humanidad venezolana y de la inoperancia de un régimen que nos sumió en una crisis profunda.
El Alto Mando Militar y toda la Fuerza Armada tienen entre sus funciones apoyar al país ante desastres y emergencias.
Hasta ahora no se ha visto una verdadera movilización ni actuación ante esta grave situación que vivimos.
Hemos visto familiares, vecinos y rescatistas tratando de salvar vidas con sus propias manos.
En este momento es necesario que todos nos involucremos, incluyendo la Fuerza Armada.
Las familias afectadas necesitan auxilio inmediato y atención médica.
¿Cómo que no es momento de hablar de política?
Si por la política es que hoy no hay hospitales dignos, bomberos equipados, policía a la altura, guardia nacional reaccionando, sistema eléctrico óptimo y edificios reforzados.
Y todo eso hoy lo estamos pagando en vidas.