Entendí que las personas no son lo que parecen, y que nosotros a veces esperamos más de lo pueden dar o queremos que nos devuelvan lo mismo que nosotros damos.
Normalicemos saber que hay decisiones correctas que nos van a romper el corazón, que hacer las cosas bien requiere muchísima más valentía que hacerlas mal, que empezar de cero da pánico, que da miedo arriesgarnos pero siempre, ser valiente y buena persona tiene su recompensa.