las mujeres que saben trabajar y amar de verdad, no se derriten por dinero, se derriten por respeto, cuidado, amor verdadero y responsabilidad afectiva.
La mayoría de las mujeres no lloran por el hombre; lloran por ellas mismas, por el esfuerzo que dieron, la esperanza que tuvieron, la ilusión en la que cayeron y el recordatorio de que el amor no las ha recompensado.
Estar con alguien que piense que todo sobre ti es importante. Tu cumpleaños. Tu comida favorita. Tus flores favoritas. Tú, en general. Que eres alguien que merece ser celebrado.
Lujos que no parecen lujos pero que sí lo son:
– Vivir a menos de 15 minutos de tu trabajo
– Agua caliente 24/7 en tu casa
– Vecinos tranquilos y días relajados
–un gym cerca
– Mañanas lentas con desayunos largos
– Regresar a casa a salvo todos los días.
Che, de nuestra parte no hay necesidad de que gasten plata en votarnos para ningún premio, el amor de la comunidad nos lo demuestran todos los días acompañándonos y eligiéndonos ❤️