La llegada de Cavani fue un regalo hermoso. Nos mantuvo ilusionados un buen tiempo, con golazos, pero además con una calidad técnica bestial que desbordaba en cada toque. Luego vino el bajón, las lesiones y ese último ida y vuelta entre ausencias y reapariciones lamentablemente ya se volvía inmanejable.
Como con Ander, me apena mucho que el aspecto físico -y el mal andar de Boca en términos generales que siempre apremia un poco más y no espera a nadie- no le haya permitido brillar como mandaba su historia y la nuestra.
¡Gracias, crack!
@historiadeboca De la camada de Latorre y Chiche Soñora. Siempre generoso con el equipo. Jugó un torneo bárbaro en el clausura 91. "El increíble Pico", le decía Víctor Hugo. Unos años después le hizo 3 goles al rojo en un 5 a 0.