Eres estudiante — te matan.
Eres madre buscadora — te matan.
Eres periodista — te matan.
Eres policía — te matan.
Eres maestro — te matan.
Eres influencer — te matan.
Eres activista — te matan.
Eres hombre — te matan.
Eres mujer — te matan.
Eres un niño / niña — te matan.
Eres un anciano/a — te matan.
Eres de oposición — te matan.
Eres del régimen — te matan.
En este país no hay ley más que la de la delincuencia. No hay orden más que el de la muerte. No hay autoridad más que la de la sangre.
Eso es lo que pasa cuando maquillas cifras y abrazas criminales.