No subestimes el poder de un abrazo, de hablarte con cariño o apreciar el privilegio de poder hacer las cosas con calma. Dar atención a la relación que tienes contigo no solo es fundamental, es la base para el resto de las relaciones que tienes en tu vida.
Uno llora por la tragedia
Uno llora porque se salvó
Uno llora por los que no
Uno llora por la solidaridad
Uno llora por miedo
Uno llora por todo
Estamos rotos.