—— Igual ya lo sabía. Es una mujer con una vibra extraña. La recordaría. ——
Quanxi— y, disculpa si suena grosero pero aun no puedo decir que igualmente es un gusto conocerte. No eres de los nuestros, ¿qué haces por aquí?
en el sillón cercano. Una pierna cruza sobre la otra al tiempo que saca de su bolsillo un cigarrillo, encendiendo este después. ——
Pero, platícame. Si me interesa puedo hacerlo ahora mismo, si no, postergalo a mañana.
No eres tan inteligente como crees. Un perro viejo no aprende trucos nuevos.
Y sí. He terminado. ¿Por qué? ¿Vas a enviarme a algún otro sitio? Me apena decir que no pienso ir porque estoy agotada.
—— Le da la espalda para dejar caer el trasero >
"Quizás si no fueras un perro desobediente, no se te diría lo mismo. Después de todo, un animal aprende cuando lo castigas de la misma manera, Quanxi.
Más uno rebelde como tú."
La realidad es que, darle importancia o no, no cambia en nada. Después de todo, solo basta --