Cuando actúas siempre con el corazón, nadie puede arrebatarte nada. Las veces que ayudaste, diste, regalaste, cuidaste o hiciste algo desde el fondo de tu corazón. Todo eso se queda contigo, te conviertes en todo el amor que das y eso nadie lo cambia.
Mantener nuestro foco y funciones cognitivas y emocionales de forma óptima tiene muchos aliados.
Pero el aliado probablemente menos valorado del que dispone nuestro cerebro es el ejercicio.
En especial, en adultos en proceso de envejecimiento
”»Les dejo un regalo: paz en la mente y en el corazón. Y la paz que yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo.“
Juan 14:27 NTV