Porque a pesar de décadas de fracasos y frustraciones con gobiernos de todo tipo y de un país que no crece, el argentino se las ingenia para sobrevivir y destacarse en el mundo. En deportes, en cultura, en las empresas de cualquier parte, por talento. Y esto genera envidia en los mediocres, y eso que aquí en Argentina le damos la bienvenida a todos, a cambio de nada, a los que vienen solo un rato y a los que vienen para siempre. Es algo natural del país, así somos, y esto no pasa en absolutamente ningún lugar de la Tierra.