me fui de mi casa, de mi pueblo, me aleje de mi familia y amigos, deje todo allá para venir en busca de mi sueño. no voy a dejar de pelear y me voy a romper el lomo para que todo esto valga la pena y así va a hacer. Se que puedo, se que voy a poder.
La responsabilidad afectiva no es solo evitar herir, es entender que todo lo que haces, lo que dices, lo que callas, cómo actúas, deja huella en la mente y el corazón del otro.
No se trata de prometer, sino de ser consciente de lo que generas.