@CyrxsDevice < crié.
El cochero detuvo el carro, pues la pequeña procesión de una decena de niños empezó a crecer cuando los padres se asomaron y nos invitaron amablemente a entrar en la taberna, donde rápidamente nos sirvieron unas bebidas.
Una mujer >
@CyrxsDevice <
El carruaje estaba en la puerta cuando bajamos, apenas serían las nueve de la mañana. Viajaríamos todo el día hasta nuestra siguiente parada, un pequeño pueblo desde donde se envió la carta que, para mi calma, aún estaba en mi bolsillo.
@CyrxsDevice < largo camino que nos quedaba por recorrer, en tanto que teníamos para ver, y la magia que envolvía en cierto modo aquel viaje tan improvisado. La ilusión y el miedo me recorrían por igual, acompañando o causando mis terribles cambios de humor. >
@CyrxsDevice < un carruaje, listos para continuar nuestro viaje. Pero eso sería por la mañana. Necesitaba urgentemente darme un baño, comer algo decente y dormir.
@CyrxsDevice < correr al camarote para llenar con rapidez los baúles, deseando llegar al lugar que cada vez se veía más cerca, majestuosa e imponente ante mí.
Por suerte, la carta de Cyrus había viajado más deprisa que nosotros, y en el puerto nos esperaba >