Papá de 2 bombones preciosas, Contador Público de la UdelaR de profesión y libertario por convicción. 💛🖤💛🖤 los colores del corazón #OrientalesDelTwitter
El Renault que el presidente entregó para adquirir su camioneta no fue donado a él. Fue donado a la campaña electoral del Frente Amplio y así quedó declarado en la rendición de cuentas presentada ante la Corte Electoral.
La pregunta que cabe hacerse es cómo un bien donado a la campaña del Frente Amplio terminó siendo utilizado por el presidente para la adquisición de un vehículo personal.
Lejos de despejar las dudas, cada nueva explicación genera más preguntas. Es hora de poner toda la información arriba de la mesa.
Tanto hablaron de transparencia y ética, pero hoy nos enteramos a través de la periodista @PatriciaJMadrid en @Asinosva850 que el presidente Orsi habría recibido un beneficio (regalo) de aproximadamente USD 25.000 en la compra de una camioneta de alta gama Hyundai en Fidocar.
Y días después, casualmente, decide utilizar y promocionar un vehículo eléctrico de la misma marca y concesionaria en su desfile de asunción.
Nada de esto condice con el Código de Ética de la Función Pública, y mucho menos con la investidura de un presidente de la República.
Este favor de un privado proveedor del Estado deja muchas dudas.
Como representante nacional de Montevideo por el Partido Colorado reclamo una vez más que se realicen las obras necesarias en esta parte de la Rambla para que nadie más se lastime y nadie más muera en un accidente evitable. Cómo debemos hacer para que la intendencia reaccione??
@gbianchi404 @TioBarba76 Cuando las tuvieron, NO LAS USARON, senadora
De hecho, cuando las tuvieron fueron cómplices, tibios, cobardes, o combinación de las anteriores.
La colación #multicolor fue #FraudeAmplismo un poquito mejor vestidos. Nada más.
Por eso perdieron las elecciones.
¡Nuestro docente preferido @LustEduardo se la agarró con Jorge Diaz! "Trató a Ojeda de ladrón" y además " Hoy reconoció que el FA le mintió a la gente".
Una analisis minucioso sobre la mentira, la izquierda y sus lideres en #MartesILUSTrados#MalosPensamientos
Querían carteles con firma, acá tienen la firma.
El gobierno te mintió.
- Prometió 6% PBI para educación.
- Prometió 2000 policías en la calle.
- Prometió que no iba a poner impuestos.
- Prometió bono escolar para todos los escolares.
Lo discuto con quién quiera, donde quiera.
🇺🇸🇺🇾‼️ | El último 4 de enero, Yamandú Orsi, presidente uruguayo firmó una declaración junto a Brasil, España, Colombia, Chile y México, posicionándose en contra de la operación de Estados Unidos en Caracas para capturar a Nicolás Maduro. Desde entonces, Estados Unidos mostró que el vínculo con Uruguay es inexistente.
• Ni fueron invitados a la Junta de Paz
• Se suspendió el régimen migratorio para ciudadanos uruguayos
• Fueron marginados de la Cumbre Escudo de las Américas
• Tampoco fueron parte del acuerdo de coalición contra el crimen organizado y la influencia china en Latinoamérica
Fernando Pereira dijo “prefiero mentir en esto” sobre el incumplimiento de la promesa de campaña de no crear impuestos.
Se ve que los carteles diciendo que “el
Gobierno mintió” los había puesto él.
Clarito.
No necesitamos un Ministerio de Justicia para modernizar el sistema judicial.
La fortaleza de la República está en la separación real de poderes. La Justicia debe ser independiente también en su funcionamiento y administración, sin riesgos de influencia política desde el Poder Ejecutivo.
Las reformas necesarias pasan por gestión, recursos, tecnología y debate parlamentario. No por subordinación institucional.
La independencia judicial protege al ciudadano, no a las corporaciones.
Salivazos
Iván Pavlov obtuvo el Premio Nobel en 1904.
Pasó a la historia al demostrar que, si uno hace sonar una campana cada vez que le da comida a un perro, al final el animal termina salivando con solo escucharla.
Sin comida, sin hueso, sin nada. Campana y baba.
El experimento confirmó lo que ya intuía Aristóteles: cuando dos cosas ocurren juntas muchas veces, una termina evocando a la otra.
Hasta ahí, ciencia pura.
El problema empieza cuando trasladamos el laboratorio a la política y las redes sociales.
Porque, por fortuna, los seres humanos tenemos algo más que glándulas salivales: tenemos mente y razón.
Podemos escuchar la campana, frenar, pensar y decidir. O al menos eso creíamos.
En estos días se votaron modificaciones a la ley de lavado de activos. Entre otros puntos, se discutió el umbral de las operaciones en efectivo.
La LUC lo había fijado en el equivalente a 100 mil dólares; el mecanismo de actualización lo llevó posteriormente a 160 mil.
Una cifra que, seamos francos, no parece modesta. Ni para el combate al delito ni para la seguridad más elemental.
El Frente Amplio propuso bajarlo a 35 mil dólares.
El Partido Nacional, dejarlo en 160 mil.
Desde el Partido Colorado planteamos algo menos épico y más práctico: un doble límite. 35 mil dólares para cualquier operación o un 5% del monto con tope de 75 mil, reajustable como hoy.
En los hechos, más cerca de los 100 mil originales de la LUC que de los 160 mil en que había quedado.
No era pelea. Era aritmética.
El FA, sin votos para imponer su posición, terminó acompañando la solución nuestra.
Entonces sonó la campana.
Algunos, sin leer una línea, sin hacer una cuenta, comenzaron a salivar en redes sociales: “¡Votaron con el Frente Amplio! ¡Contra la LUC!”.
Poco importó que el resultado final se acercara más al espíritu original que al deslizamiento automático que lo había llevado a 160 mil.
El reflejo fue más fuerte que la reflexión.
Algo similar ocurrió con la comisión investigadora sobre Cardama.
Oficialismo y oposición competían por crearla en la cámara donde cada uno tiene mayoría.
Una pulseada más adolescente que institucional.
Con responsabilidad propusimos otro camino: que se creara en la Asamblea General, donde hay equilibrio, con plazo acotado a seis meses y presidencia en manos de la oposición.
La comisión es asesora; lo que vale son los votos en el plenario.
Parecía sensato.
Pero otra vez: campana y saliva.
¿Buscar un punto de equilibrio es “acomodarse”? ¿Razonar es claudicar?
Si así fuera, Aristóteles habría sido acusado de componedor y Pavlov, de conspirador.
La política se ha vuelto un terreno donde el estímulo importa más que el contenido.
Se oye “acuerdo” y se reacciona. Se oye “intermedio” y se sospecha. Se oye “razonable” y se ataca.
Como si pensar fuera una traición y gritar, una virtud.
Se pretende sustituir el pensar por la trinchera.
Para estos pavlovianos alcanza con saber quién lo propone para oponerse o apoyar. No importa si es bueno o malo. Solo de donde viene.
Tras el episodio del doble monto, un legislador de la coalición, del Este, reaccionó con entusiasmo salival.
No respondimos a esa reacción canina.
A veces, el silencio es la mejor manera de dejar que la campana suene sola.
Se atribuye a Cervantes una frase que en realidad es de Goethe: los ladridos son señal de que cabalgamos.
Tal vez.
Pero el problema actual no es que algunos ladren.
Es que salivan lo que no les permite razonar.