Dios me libre de las amistades falsas, de las que te quieren ver bien, pero no mejor que ellas, de las que indagan tu vida para competir en silencio. Qué triste vivir tan pendiente de lo ajeno que te olvidás de construir lo propio.
Ayer, por primera vez, NO tomé la iniciativa de escribirle y desearle una feliz navidad a las personas que considero “especiales” en mi vida y me topé con la gran decepción de que “si no les escribo, no me escriben”. Me quedo con la gente que realmente suma.. 😘