Soñador, siempre dejando que la vida me dé una grata sorpresa e intentando siempre buscar la magia de los detalles que hacen que la vida valga la pena.
Los hombres pueden trabajar hasta las 2 de la madrugada, levantarse a las 5, estar endeudados, arruinados, solos, y aún así tener fe en que algún día todo saldrá bien.