Un minuto de silencio por los chavales de 18 años que también tienen derecho a hacer el golfo en Puerto Sherry.
Templo para los románticos y los borrachos.
Yo lo viví.
Es bastante gracioso que existan playas para que los perros vayan pero no para que los niños jueguen con una pelota. Es un país en el que está perseguido que nazcan niños.