Entró en el minuto 73 del partido. Perdíamos 0-1. Fue uno de los grandes responsables de que el equipo fuera para adelante, jugando a la pelota y metiendo. Podrá estar bajo, tener un flojo Mundial, pero lávense la boca antes de hablar de Rodrigo De Paul. Motor.
Los entrenamientos de cara al domingo tienen que incluir una hora de los jugadores viendo este video en loop porque si hay algo que los argentinos odiamos más que a los hijos de puta, es a los tarados
Esta camiseta debería ser patrimonio histórico de la Républica Argentina, ofrecida al pueblo en una vitrina en un museo. La llevan a un programa de cocina para hacer ravioles. Pobre Diego.
🚨 DESESPERADA BÚSQUEDA DE LA ABUELA VICTORIA: HACE 12 DÍAS NO HAY RASTRO DE ELLA
- Su último rastro fue junto a su perrita.
- Si la viste o sabes algo, llama al 911 o a los números que se adjuntan en esta foto.
🚨 IMÁGENES SENSIBLES: ESCAPABA DE LA POLICÍA, CHOCÓ CONTRA UN COLECTIVO Y MURIÓ
🔴El joven era buscado por un presunto robo cometido en #Berazategui . La persecución terminó en Ingeniero Allan, donde impactó contra una unidad de la línea 129. #viral#florenciovarela#motos
Yael Falcón Pérez el árbitro de la final entre Belgrano y River.
Pobre Pirata como lo durmieron.
¿Esta semana van a salir con el discurso berreta de la “Guardia Alta”?
Un descenso dura, como poco, un año. Semana tras semana te das cuenta de que estás jugando en la B. Cada vez que miras el calendario te ves en la B. Y el mes o los dos meses previos al descenso son horribles porque pierdes una y otra vez, lo ves venir y no te puedes quitar ese miedo de la cabeza. Perder una final es mucho menos doloroso. En primer lugar, el camino hacia esa final está lleno de alegrías porque vas superando rondas. No hay miedo, sino ilusión. En segundo lugar, la revancha llega rápido y más pronto que tarde volverás a enfrentarte a ese equipo y a ganarle. En tercer lugar, no es lo mismo pelear por ser el mejor, sabiendo que en el peor de los casos vas a ser el segundo mejor de todos, que pelear por no ser el último. Un descenso es una mancha imborrable para un club grande. Perder una final, contra quien sea, no es ninguna mancha. Es un sobresaliente al que le ha faltado solo un par de detalles para ser matrícula de honor.