Autora del blog "Treinta y... Diario de una treintañera" y de los libros "No sé si tirarme al tren o al maquinista" y "Se me pasa el arroz pero no el conejo"
Nuevo perfil, nueva profesión, nueva ilusión...
Pero todo viene siempre de algún sitio (aunque de primeras no lo parezca).
Y por eso hoy os he querido contar el principio de mi historia. 🤓
https://t.co/NWUSDzqs55
¡¡¡Por fin os puedo enseñar un proyecto en el que llevo trabajando semanas!!! ¡¡¡decohackers!!!
Es un nuevo canal de YouTube en el que iré subiendo tutoriales con mi versión diy lowcost de muebles, objetos e ideas de decoración que me gusten.
https://t.co/5NUOG0sr9X
Así que he escrito este otro artículo mucho más completo, para conseguir una ropa más blanca que mis piernas después de un verano confinada sin playa.
https://t.co/aYxaXvEgmG
Esta semana da la casualidad de que muchas personas me han escrito para preguntarme dónde podían volver a leer algunos de los trucos que he ido compartiendo estos meses en Instagram... ya que el resto de las redes las tengo bastante abandonadas (lo siento, no me da la vida)
Por ejemplo, esta semana dos personas me han preguntado por un truco que compartí hace tiempo para blanquear la ropa que se ha puesto gris con el tiempo... y me he dado cuenta que desde entonces he aprendido todavía más trucos útiles para dejar la ropa blanca...
Mirad, no. No somos héroes. Somo trabajadores de un sector que es vital para el normal funcionamiento y estabilidad de una sociedad; ahora, y el año pasado.
Y con la matraca del heroísmo se está romantizando una precariedad asistencial y profesional que nunca fue normal.