no obliguen a nadie a dedicarles tiempo tampoco a responder rápido, ni a cambiar algo que no quieren cambiar porque las acciones tienen más valor cuando se hacen por iniciativa propia, no porque uno tenga que pedir.
Abre bien los ojos, y fíjate quienes son tus amigos de verdad, esos que están a tu lado tanto en los buenos momentos como en los malos. Ensancha tu corazón y cultiva la amistad, procurando ser tú también un auténtico amigo.
¡Qué fácil es ser un buen ciudadano!