.@SoyJerome__,
1/ Jerome arranca su panfleto posando de mártir «solitaria» a la que van a «funar». Primera insidia: vacunarse contra la crítica antes de recibirla.
Nadie necesita funarte, Jerome. Basta desmontar cómo manipulas los datos.
2/ El truco es sencillo: transferencias del Estado ↑ = «Colpensiones quebrada».
No. Una cifra presupuestal no demuestra su causa ni, por sí sola, una quiebra. Presentar el dato, esconder lo que falta para interpretarlo y vender la conclusión como matemática no es análisis: es propaganda con Excel.
3/ Luego descubre horrorizada que muchas pensiones de Colpensiones son de un salario mínimo.
¿Y la comparación con las AFP? ¿Cuántos llegan a pensionarse y cuántos terminan con devolución de saldos?
Curiosa técnica: exhibir lo que perjudica al RPM y hacer desaparecer lo que incomoda al modelo privado.
4/ Con la demografía, la misma receta: menos nacimientos + más longevidad = «Colpensiones quebrará a la Nación».
El problema demográfico es real. Lo insidioso es saltarse todo el análisis actuarial intermedio y presentar el apocalipsis como resultado inevitable.
Eso no es una ecuación. Es una conclusión buscando cifras.
5/ Y llega el remate: llama «pirámide» al régimen de reparto y después exige que Colpensiones «ahorre e invierta» como solución.
Es decir: primero caricaturiza el RPM y después lo condena porque no funciona como una AFP.
Confundir deliberadamente dos arquitecturas pensionales distintas no convierte una columna en análisis técnico.
6/ La columna entera funciona igual: dato real → contexto amputado → salto causal → catástrofe → recomendación política.
Y ahí aparece finalmente el propósito: decirle al nuevo Gobierno qué clase de persona debe poner al frente de Colpensiones.
No te «funan», Jerome. Te desmontan.
Y cuando a una columna le quitas la insidia, el alarmismo y los datos escogidos a conveniencia, tiene que quedar un argumento.
Aquí queda bastante poco. 😉