Soy muy amiga de la nostalgia. A veces de ahí salto rapidísimo a la tristeza y, si soy honesta, también al drama. Pero cuando volteo a ver mi vida, especialmente este año, me siento profundamente feliz. Con lo que me rodea, que gratitud tan grande.
Mis tres peores enemigos:
• Chocar mi camioneta.
• Quedarme en una relación violenta.
• Darle gratis un espacio permanente en mi cabeza al Nieto López.