Más de la mitad de tu vida en el club, y nos regalaste las alegrías más grandes de todas. Este no era el momento de seguir insistiendo en un camino sin destino, pero vas a cerrar tu historia de la manera que lo merecés. Siempre vas a ser River. Hasta la próxima aventura juntos.
Las finales de la Libertadores 2018 y del Mundial 2022 me hacen pensar que quizá nunca vuelva a sentir algo tan intenso por el fútbol. Fue hermoso, y a la vez tiene algo de tristeza.
Los bailó Atlético Tucumán en las tribunas de principio a fin. Dos años sin Libertadores quedando afuera en la mística de la Bombonera. Le hicieron una bandera a Cavani que tiene cero títulos. Destrozados totalmente. Riquelme les derrumbó todas sus mentiras juntas. Éxtasis total.
Te ganó con 32. Con 33. Con 35. Con 38. Y con 39 siendo figura total. En semis y finales. En el Monumental y la Bombonera. En Mendoza y en Europa. En ligas y en Libertadores. Te bailó adentro y te burló afuera. No se puede discutir nunca jamás el liderazgo de un ídolo de River.