Mi conclusión es simple: Si nos toman como los malos de la pelicula, entonces actuemos los malos de la película.
No les caemos bien ni les vamos a caer bien, si tratando de ser simpaticos nos odian, entonces dejemos de serlo. Que el mundo sepa lo que es la mala leche Argentina.
Es un extasis hermoso ver llorar a gente de otros países, son burros que miran fútbol cada cuatro años y no saben ni el reglamento.
En cuartos de final Argentina tiene que hacer un gol con la mano, lo acabo de decidir.