Aunque parezca imposible de creer, la niña que ven en el medio de la foto era una presa política de la dictadura venezolana.
Hoy Samantha Hernández, de 16 años, por fin duerme con su familia en su casa, de donde nunca debió haber sido arrebatada.
La familia de Yanín, presa política recluida en el INOF, exigió su excarcelación inmediata tras denunciar que fue víctima de una violación sexual múltiple por parte de 30 custodios.
Un ataque que, según relataron, le dejó secuelas físicas y un daño psicológico profundo. Aseguran que, además de la agresión sexual, los funcionarios le introdujeron armas de reglamento, lo que agravó las lesiones y el trauma.
“¿Para ella no hay excarcelación? Ella está destruida psicológicamente y sigue sufriendo las consecuencias”. #VPItv.
📹: @maryorin_m