El comunismo mantiene a la población bajo la necesidad constante d encontrar lo necesario para sobrevivir, así no permiten el desarrollo de estructuras mentales más avanzadas, quedando fijadas a los instintos básicos de supervivencia
#VenezuelaSinLuz#VenezuelaSinAgua#Libertad
#URGENTE | Funcionarios no identificados con armas largas y de negro acosaron a periodista de Efecto Cocuyo, a la que obligaron a borrar las fotos que había tomado luego de intentar cubrir la reunión entre la AN 2015 y el régimen en La Carlota.
Los funcionarios amenazaron con llevarla al DGCIM.
Una señal importante y alentadora: republicanos y demócratas coinciden en algo esencial para Venezuela. No puede haber transición sin presos políticos libres, sin garantías para María Corina y los demás candidatos, ni sin elecciones verdaderamente libres y transparentes.
Que esta exigencia llegue de manera bipartidista al Senado fortalece nuestra causa y deja claro que el futuro de Venezuela debe decidirlo, por fin, el pueblo venezolano.
Esto es el colmo de los colmos:
Delcy Rodríguez, la dictadora de turno, pidiéndole a los venezolanos que ahorremos luz y agua. ¡por Dios!
Desvergonzados. Cómo se te ocurre tamaña insolencia.
Ustedes destruyeron todos estos servicios, se robaron todos los recursos para mantenerlos y ahora son los ciudadanos los que malgastan. Pidanle también a las familias hambrientas y a los niños desnutridos, que no coman tanto.
Cínicos. Tienen que irse. Venezuela no los quiere.
Cronograma electoral presidencial YA.
ALERTA 🇻🇪 🇺🇸 | ¡ÚLTIMA HORA!🚨| Rescatista de EE.UU. Steve Slepcevic denunció que el edificio “Caribe” en La Guaira no tenía acero de refuerzo y su mampostería era pésima.
Confirmó que el régimen de Delcy les negó las visas y solo entraron por intermediación de Marco Rubio.
Cuando la tierra habla, el poder se queda sin excusas
1/ Cuando la tierra habla, la política deja de controlar el relato.
Los terremotos derrumban edificios. Pero también derrumban narrativas.
Lo que hoy ocurre en Venezuela no solo es una emergencia humanitaria. Es una prueba histórica del Estado.
2/ Las primeras 72 horas pertenecen a quienes rescatan vidas.
No a quienes intentan rescatar su imagen.
En una catástrofe desaparecen las consignas. Solo importa una pregunta:
¿Quién tiene capacidad real para ayudar?
3/ Un terremoto no convierte por sí solo un desastre natural en una tragedia nacional.
La diferencia entre una sacudida y una catástrofe la construyen décadas de decisiones políticas.
La naturaleza inicia el evento.
El Estado determina sus consecuencias.
4/ Los mapas de riesgo existían.
Las fallas geológicas eran conocidas.
Las advertencias fueron hechas.
Las grietas estaban allí.
Lo inesperado no fue el terremoto.
Lo esperado fue la fragilidad del país.
5/ En 1812 el terremoto destruyó ciudades...
...y también una joven república.
La tierra no creó la debilidad política.
Solo la hizo visible.
La historia vuelve a recordarlo.
6/ En 1999 la tragedia de Vargas sirvió para justificar una refundación.
Se culpó al pasado.
Se prometió un futuro diferente.
Ese relato funcionó porque todavía existía crédito político.
Hoy ese crédito desapareció.
7/ Después de 27 años de poder, ya no existe un "gobierno anterior" al cual responsabilizar.
Los hospitales deteriorados.
Las carreteras abandonadas.
La red eléctrica colapsada.
La infraestructura habla por sí sola.
8/ Cuando cae un edificio...
no cae únicamente concreto.
Caen años de mantenimiento inexistente.
Caen presupuestos desviados.
Caen instituciones vaciadas.
Cada escombro tiene una historia administrativa.
9/ Las sanciones no construyeron edificios inseguros.
Las conspiraciones no abandonaron hospitales.
El clima no dejó sin mantenimiento la infraestructura crítica.
Las decisiones políticas sí.
10/ Las catástrofes funcionan como auditorías nacionales.
No preguntan qué prometió un gobierno.
Preguntan qué construyó.
Y esa diferencia siempre aparece bajo los escombros.
11/ Cuando falla la electricidad...
cuando colapsan las comunicaciones...
cuando la ayuda internacional encuentra obstáculos...
la discusión deja de ser ideológica.
Se convierte en una evaluación de capacidad estatal.
12/ Los terremotos son imparciales.
No distinguen partidos.
Pero sí exponen diferencias entre Estados preparados y Estados institucionalmente erosionado,.
La geología no hace política.
La vulnerabilidad sí.
13/ Cada desastre obliga a una decisión.
Reconstruir exactamente lo mismo...
o reconstruir instituciones capaces de resistir la próxima crisis.
La infraestructura comienza por la institucionalidad.
14/ La reconstrucción no empieza cuando termina el rescate.
Empieza cuando un país decide que nunca más el saqueo, la corrupción, la improvisación y el abandono serán parte del diseño del Estado.
Ese momento también llega.
15/ Cuando el polvo finalmente se asiente...
la pregunta no será únicamente cuántos edificios sobrevivieron.
Será cuántas instituciones sobrevivieron con ellos.
Porque las ciudades pueden reconstruirse.
Pero solo un Estado sólido evita que la próxima tragedia vuelva a convertirse en una catástrofe.
#Venezuela
#TerremotoVenezuela
#ReconstrucciónNacional
#EstadoDeDerecho
#TransiciónDemocrática
#PalabraYFuego
Quiero compartir con todos ustedes la emoción de un encuentro increíble ayer, aquí en Washington.
Desde que llegué, me he encontrado a cientos de venezolanos en todas partes…en las calles, en el aeropuerto, en los mercados, y por supuesto, en sus motos haciendo delivery por todas partes. Muchos son chamos jóvenes, echándole pichón con dos y hasta tres trabajos. Gente honesta y trabajadora que están aprendiendo muchísimo de este país.
Hace dos semanas conocí a Luis, un muchacho que me impresionó mucho; un venezolano fajado y super cariñoso. Él me habló de sus compañeros que trabajan haciendo delivery y me dijo que les gustaría reunirse conmigo. Y por fin logramos hacerlo!!
Ayer tuvimos un encuentro inolvidable. Por un par de horas, nos sentimos en Venezuela…cada uno compartiendo su historia, sus dolores, sus sueños… Caminos distintos y un sueño común: “quiero volver a Venezuela”.
Ustedes saben que a mí me cuesta quedarme sin palabras….ayer, más de una vez, me costó responder. Aura, que cruzó el Darién con su bebé de dos años, Iris que me prometió retomar su carrera de ingeniería, Roger que me pidió que lo abrazara en nombre de su mamá a quien no ve desde hace 6 años…
Nuestra diáspora es un testimonio de reciedumbre, creatividad, generosidad y amor.
Venezuela los necesita a cada uno de ustedes. Van a regresar siendo otros seres humanos; llenos de aprendizajes e ideas, y valorando como nunca la familia, la Libertad y la tierra propia.
Van a volver.
Regresarán a casa.
Reunirán a sus familias.
Retomarán sus estudios, sus trabajos y sus proyectos.
Y construiremos juntos una Venezuela Tierra de Gracia!
Vídeo: @hidopastudio
Publicada una lista de presos políticos con afecciones de salud graves.
Fueron excluidos de las últimas cuotas de liberaciones y esperan alguna acción lo antes posible para poder volver a casa. Algunos a morir al menos con su familia, otros a atenderse de emergencia, otros a mejorarse, esperemos que sí.
Yo Mariana González de Tudares, esposa de Rafael Tudares Bracho. Quiero denunciar ante todos los hombres y mujeres de bien de nuestro pais y el mundo, el secuestro de mi esposo por hombres encapuchados, se llevaron nuestro carro y bajaron a nuestros hijos.
La inutilidad de renunciar a la esperanza en Venezuela
En los últimos años, se ha popularizado una narrativa que descalifica las expectativas y la esperanza como mecanismos útiles para afrontar la realidad, particularmente en el contexto político y social de Venezuela. Este discurso, que suele acompañarse de una supuesta “superioridad moral”, plantea que es mejor no esperar nada para evitar otra decepción. Lo típico. Sin embargo, renunciar a la esperanza no solo es inviable en una sociedad que busca cambios, sino que también es contraproducente. La esperanza por sí sola no es una estrategia, pero sin ella nada es posible.
Las bases del relato
Quienes promueven el rechazo a las “expectativas”, más allá de los que directamente trabajan para la dictadura, suelen argumentar que esta es una postura que protege de la frustración. Es real que las expectativas no cumplidas pueden ser dolorosas, pero el miedo a la decepción no puede convertirse en la razón para paralizar una sociedad. Mucho menos para condenar a todo un país porque un grupo haya tirado la toalla para cooperar con el poder.
La renuncia a la esperanza y el bloqueo de las expectativas ajenas también suele venir acompañado de una sensación de superioridad que resulta inútil, como si el escepticismo fuese la única postura inteligente frente a un sistema corrupto y opresivo. Es todo lo contrario: resulta un desperdicio de inteligencia y termina normalizando tanto la corrupción como los horrores, porque los hace parte de un paisaje ajeno, al que la persona cree que no pertenece porque no tiene ilusiones o porque tienen buenas relaciones con los carceleros.
Estos años muchas amistades y espacios de confianza se han perdido justo por eso, porque los valores de quienes se han plegado a la sumisión cambian para adaptarse. El discurso contra la expectativas entonces es otra forma de ocultamiento de ese duelo. Pero en realidad, este enfoque puede ser tan limitado como el “optimismo ingenuo” que tanto critican. O peor, porque no es capaz de crear nuevos escenarios.
El riesgo del desencanto absoluto
En contextos de crisis, el escepticismo puede ser percibido también como un signo de madurez o pragmatismo. Como el discurso de alguien que no es débil frente a sus emociones o que ya viene de vuelta de todos los problemas. Sin embargo, este “realismo” extremo tiene consecuencias graves: Renunciar a toda esperanza no solo inmoviliza a las personas, sino que también valida la narrativa de que el cambio es imposible. Esto es especialmente peligroso en Venezuela, donde el histórico abuso de poder y la corrupción han erosionado la confianza colectiva.
Pero ¿Qué queda cuando se extingue incluso la posibilidad de soñar con algo mejor? La respuesta es clara: la resignación, la negación de la vida plena. Por eso en Venezuela se habla de “gran corrupción”. Hay un sistema corrupto que también corrompe a quienes le orbitan.
La esperanza no es ingenuidad, es resistencia
Lejos de ser un simple acto de ingenuidad, la esperanza es un acto de resistencia. Aristóteles decía: “La esperanza es el sueño del hombre despierto”. Lo complementaba Ernst Bloch diciendo que “la esperanza no pacta con el mundo existente”, porque es capaz de crear cosas nuevas y no tiene que simplemente aceptar las condiciones dadas. Tener expectativas no significa ignorar la gravedad de la situación, sino encontrar en el futuro una razón para seguir luchando.
Si bien la esperanza no garantiza el éxito, sí crea las condiciones para que el cambio sea posible. Sin ella, las acciones pierden dirección, y las luchas sociales se diluyen en el cinismo.
Esto no significa que debamos tener expectativas irreales o ignorar los riesgos. Tener esperanza no exime de planificar, organizarse y actuar con inteligencia. Sin embargo, rechazarla por completo deja a las personas sin la energía emocional necesaria para impulsar cambios significativos.
El escepticismo extremo también puede ser contraproducente. La solución entonces no es eliminar las expectativas, sino ajustarlas. Dejar constancia de que incluso en los momentos más difíciles se hicieron las cosas correctas, bien, lo mejor posible, prepararse para lo peor y actuar con la intención más productiva posible, que significa no facilitarle nada a los perpetradores ni ceder a los chantajes que van surgiendo. Entonces no se trata de una esperanza de esperar sino la de trabajar mucho, fortalecer lazos de confianza, tener proyectos comunes y caminar juntos.
Por qué Venezuela necesita esperanza
En una sociedad como la venezolana, devastada por años de crisis humanitaria y política, la esperanza no es un lujo, es una necesidad. Los cambios sociales y políticos comenzaron con personas que pensaron imposibles, hasta que se hace, como decía Mandela. Así que la esperanza es la semilla de la acción colectiva.
Renunciar a la esperanza es, en el fondo, una forma de ceder ante el poder opresivo que busca perpetuarse y aislar a los que sueñan cambios. Por eso censura, compra o controla las narrativas, los discursos, los medios y trata de buscar facilitadores que multipliquen la desesperanza. Entonces el juego es hacer lo contrario: mantener vivas las expectativas, incluso frente a un sistema que parece inquebrantable, es un acto político y de dignidad humana. Es una elección y es la mejor posible.
Como cierre
Decir que no hay que tener expectativas ni esperanza es un consejo vacío, especialmente para quienes luchan por un cambio político en Venezuela. Es cierto que las expectativas deben ser acompañadas de acción y realismo, pero abandonarlas equivale a rendirse.
La esperanza, bien dirigida, no es ingenuidad: es la fuerza que mueve al ser humano a desafiar lo inmutable y a construir futuros mejores.
En ese futuro, cabes tú. En el país de los desesperanzados, los corruptos y sus aliados, no. Por eso se necesita un cambio.
La detención de la abogada Rocío San Miguel confirmó que la imposición de un defensor público sería el nuevo modus operandi del sistema judicial chavista. A sus abogados se les ha negado, hasta ahora, tener acceso al caso
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El asedio que la banda criminal tiene en la Embajada de Argentina, bajo la custodia de Brasil, en contra de los seis compañeros, es un nuevo acto de terrorismo de estado. Además, es una provocación armada contra dos países y contra el sistema democrático interamericano.
Los grupos de tarea del régimen criminal de Nicolás Maduro siguen asediando la Embajada de Argentina en Caracas donde se encuentran seis miembros del equipo de @MariaCorinaYA. No solo hay encapuchados con armas largas sino también drones y han puesto inhibidores de señal. Este ataque diplomático, esta violación de derechos humanos, debe ser repudiada por todo el mundo libre. No se puede callar ante la barbarie chavista.
Es inaceptable y contrario al derecho internacional el acoso al que la dictadura en #Venezuela somete a la Embajada de #Argentina en Caracas. Debe cesar el hostigamiento de inmediato y se debe garantizar el derecho de asilo de los opositores a la dictadura