Hoy Martin Green se ha dirigido al pueblo en una carta.
Lo hace con el Festival en llamas, 5 países retirados, artistas que no aceptarán la preselección nacional para ir a Eurovisión, grandes estrellas del Festival posicionándose contra la participación de Israel y la mayor crisis reputacional de la historia de UER. Ahí es nada.
Green no menciona en su carta ni a Gaza ni a Israel, es decir, no llama a las cosas por su nombre.
Son "acontecimientos" que han pasado en Oriente medio y que le conmueven. ¿Un genocidio es un acontecimiento? ¿Nada más? Eso sí, Green os escucha a los fans. Hasta ahí su labor: escuchar.
Nos dice ahora que lo pasado pues pasado está y que las reglas se van a cumplir a partir de ahora. ¿Y los incumplimientos de estos dos años por Israel? ¿Pelillos a la mar? ¿Las normas se aplican según conviene a UER por sus alianzas geopolíticas y económicas?
Pero además Green nos dice que "la única manera de que el Festival de la Canción de Eurovisión siga uniendo a la gente es asegurándonos de que nos guiamos por nuestras reglas, ante todo."
Ante todo, le reconozco un gran cuajo para decir esto después de que la misma noche que se votaron las nuevas reglas, Israel asegurase que había influido políticamente en las delegaciones para conseguir permanecer en Eurovisión.
¿Qué nos falta por ver?
Si para la Unión Europea de Radiodifusión el precio del patrocinio de @Moroccanoil es vetar y amenazar, deberían buscarse otros patrocinadores. #FreePalestine
@labatresr Tenéis la piel muy, muy fina. Las que luchamos en su día, para que ahora tengáis los derechos que tenéis, no nos escandalizamos por todo, que ahora sois muy DRAMAS.
“Si un gay acepta al Señor y tiene buena voluntad ¿quién soy yo para juzgarlo?”, "La iglesia católica debería pedir perdón a los gays", dos frases con las que el papa Francisco demostró su deseo de encabezar un profundo cambio en el Vaticano en favor del movimiento LGTBI". QEPD.